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miércoles, 22 de abril de 2015

Mi primo me acosa.

En semana santa, mi papá me llevo a pasar los días a casa de mí tío. Mientras, el y mí mamá se iban de viaje y mi hermana a casa de la abuela. Yo pedí que me dejaran a casa de mi mejor amiga pero estos no accedieron así, que me dejaron en la ciudad que vive mí tío con su esposa mi primo que tiene 16 y mi prima de 21.
Al principio yo cuando llegue estaba demasiado incomoda puesto que, teníamos como 6 años sin verlos y eran desconocidos para mí pero, mi prima me hizo sentir como en casa y me uní demasiado a ella, el primer día era maravilloso andar con ella, y todavía mi primo no había llegado, ya que la noche anterior había dormido a casa de unos amigos y yo llegue temprano por la mañana así que aún no estaba en casa.

Cuando volvímos de recorrer el centro comercial mi prima y yo, el ya estaba y estaba muy cambiado de la última vez que lo había visto en persona, osea no es que estaba pero si bastante atractivo, sin embargo yo nada que ver porque somos primeros y eso pues.

Cenamos todos juntos mis tíos se fueron a dormir y yo me quede hablando con mi prima y el hasta la madrugada riendo, charlando en fin, estaba muy a gusto con ellos, no me arrepentía de estar ahí. Habían pasado cuatro días y cada vez estaba más y más feliz ya que les tenía muchas confianza a mis primos hablábamos de todo y hasta experiencias que nos han pasado, si tengo 13, pero lo poco que he vivido, ha sido genial. Mi primo, empezó a agarrar mucha más confianza de lo normal y me abrazaba y a veces bajaba su mano hasta más abajo de mi cadera, yo de inmediato discretamente quitaba su mano de ahí, pero ya se estaba dando cuenta que no me gustaba eso. Esa noche, mis tíos se decidieron dar una noche romántica y decidieron salir a cenar y luego a un hotel, mi prima supo y de inmediato planeo también quedarse con su novio, quedando mi primo y yo solos vimos una película, normal hablamos y luego
le dije: chao primito, quiero dormir. 

Y me dijo: ¿Pa' qué? Vamos a dormir juntos, yo reí puesto que es un bromista pero al rato repetí lo mismo y hizo caso omiso yo me paré de la cama, ya algo molesta y abrí la puerta.
le dije: en serio, quiero dormir, hasta mañana, dije sería y me volví a acostar boca abajo, el se paró de la cama cerro la puerta y apago la luz, por supuesto pensé que se había ido pero de repente siento, que alguien se sienta, en mi trasero y empieza a saltar y yo me voltee rápidamente como y lo veo

Entonces le grite: ¡¿Qué te pasa?! ¡¿Eres loco es?! - el seguía hasta que yo lo empuje. ¿Qué te sucede?, el estaba tan tranquilo como si no hubiera pasado nada y me tomó de la cintura y me tiro en la cama, encima de mí 
me dijo: ¿Qué pasa primita? Ah, ¿Nunca te has jugado así con ninguno de tus amiguitos? Porque no te voy a creer
y yo: ¡No! Porque primero esa metedera de mano a mí no me gusta, y segundo esa vaina es de ... yo lo iba a empujar pero no podía, porque me sujeto toda ¡Ya me estaba desesperando! Porque me estaba tocando toda y me había mordido el cuello
me dijo: hay pero juegos entre primos se pasa ¿O no? 

grite: ¡NO SE PASA! ¡Mucho menos se pasa! Porque somos familia es peor
me dijo: hay te estás pareciendo a Irene, en lo amargada
respondí: prefiero parecerme a mi hermana en eso, que ser una ... ¡Ya! Chao de aquí, te pasaste ¡No me gusta este juego!, cuando hablaba toda molesta ahí el con su dedo del medio lo metió por mis partes íntimas y yo de hay saque unas fuerzas y le metí una patada que lo deje privado en el piso del dolor.

Me dijo: ¡Eres una animal! Ngvn de dolor, te pasaste ... decía privado.
y yo: te pasaste fuiste tú ¿Qué te sucede? ¿Te jugaron una mala pasada las hormonas? Porque conmigo no vas a venir a pasarte porque somos familias y yo si me doy mi lugar
el me respondió: hay, pero yo pensaba que te iba a gustar, no que te ibas a poner así...
y yo: gue, búscate otra loca que te haga el favor porque yo no y ya chao de aquí ¡Enfermo!, el se fue todo adolorido de ahí y yo me volví acostar y no pude dormir más en toda la noche, al siguiente día llame a mi papá y le dije que fuera por mí me pregunto que ¿Qué había pasado? Y yo le dije unas mentiras hay para que fuera esa misma mañana, el fue por mí y me llevo a casa de mí abuela, estaba mi hermana pero preferí calarmela a ella e resto de los días que a mi primo el sadico que de broma no me viola, lo borre de fb, pin, msn, etc,etc le conte a mi bff y ella me dijo que exagere pero no se creo que es lo correcto 

¿Ustedes qué opinan? ¿Les ha pasado algo similar?

“Fui el primer muchacho al que ella vio desnudo”

Rogelio y su hermana hermana melliza, Clara, se mudaron a vivir en una mansión ubicada sobre la calle Mariscal López cuando su mamá fue contratada como empleada en esa casa. 

Ellos tenían 3 años entonces y fueron ubicados en un departamentito ubicado en el fondo del patio, sobre la cochera, con una única prohibición: no podían entrar en la casa principal y mucho menos hablar o jugar con las dos hijas de los patrones (Rita, que tiene dos años más que los mellizos, y Sabina, que tiene la misma edad que ellos). En este ambiente explotó el escándalo, el dolor y también ¡el amor!

Los mellizos tenían 14 años cuando las cosas cambiaron para ellos. Es que la esposa del patrón enfermó y la mamá de ellos fue quien no se separó de su lado, así que por primera vez en 11 años, Rogelio y su melliza pudieron entrar en la casa para ayudar con la limpieza, para cocinar, y lavar.

La señora se recuperó, pero viajó a Brasil para internarse quince días en un sanatorio donde debían darle el alta, y llevó con ella a su marido y a la mamá de los mellizos. Fue entonces que Rogelio y Clara se quedaron solos con las dos hijas de sus patrones, y un sábado después del almuerto, Rogelio fue atacado por Sabina y sus cuatro compañera se colegio.

Pasó así: los mellizos estaban limpiando la cocina después del almuerzo, y Clara se fue a dormir pero se quedó su hermano Rogelio. Entonces, la hija del doctor (Sabina) lo llamó para que pedirle que revise la ducha de uno de los baños, y cuando él entró, las compañeras de la chica lo estaban esperando: se le tiraron encima y le bajaron la bermuda para ver su sexo.

EMOCIONADO…
Rogelio logró salir de aquel baño con la ayuda de la hija mayor del doctor (Rita), y de su hermana Clara, pero las chicas lo acusaron a él de querer propasarse con ellas y hasta una de las mamás de las chicas esperó a la dueña de casa para quejarse de “su sirviente”.

Como la dueña de casa no quería que la mamá de Rogelio se vaya de su casa, pero dijo que tampoco podía permitir que él siga ahí, lo que el muchacho hizo fue ir a vivir en casa de sus tíos en Lambaré. Y cuando terminó el colegio, se fue con sus tíos a Santa Catarina, en Brasil, y estudió allá ingeniería electrónica.

El dice que vivió con el dolor de haberse separado de su hermana y de su mamá, pero no volvió y más bien eran ellas las que viajaban junto a él para las fiestas de fin de año. Respecto al amor, tuvo noviecitas pero nunca vivió una relación seria hasta que el año pasado y con 26 años, decidió venir a visitar a su mamá y a su hermana de sorpresa.

Para entonces su mamá ya no trabajaba como empleada sino que tenía una panadería que le regalaron sus ex patrones, y su hermana era maestra y enseñaba en la escuela del barrio. “Llegué y vi estacionado un auto fuera de la casa”, recuerda, pero lo que él ni se imaginó remotamente es que el auto era de Rita, la hija del cirujano que lo había ayudado cuando fue agredido en el baño hacía doce años.

“Toqué el timbre, y salió mi mamá y miró y pegó un grito. Corrió y vino a abrazarme, y me dijo que le tengo que saludar a su visita, y quién es, le pregunté, y me dijo que mejor yo misma veía quién era. Entré en la sala y le vi a Rita y no le reconocí, si cuando yo me fui de su casa ella tenía 16 años; hola, le dije, y ella me dice ¿no me conocés? No sé si fueron su voz o sus ojos, pero ahí me di cuenta de quién era y le abracé. Y enseguida me acordó que durante todo el tiempo que viví en su casa jamás pude ni pasarle la mano”, dice Rogelio.

El metió su mochila en la habitación que su mamá le indicó, y cuando salió ya no encontró a su mamá que se fue a abrir la panadería, así que ayudó a Rita que estaba preparando la merienda para él: “¿qué pasó de vos?, le pregunté, y me dijo que nada, que siempre viene a visitar a mi mamá porque le extrañan mucho en su casa, y me dijo que desde que se separó volvió con sus padres. ¿Te casaste?, le preguntó, y en ese momento ella se dio cuenta de que yo jamás pregunté por ella, porque si no, hubiese sabido. Me dijo que sí, pero que ni siquiera pudo cumplir su sueño de tener un bebé”.

Se sentaron y hablaron como dos viejos amigos: “ella me dijo que toda su vida lamentó lo que su hermana me hizo, y que se alegraba de tenerme ahí para poder decirme eso…”

¿QUERES SALIR?
Rogelio dice que después de la merienda Rita se despidió: “ya salía cuando se dio vuelta y me preguntó si quiero salir esa noche. Bueno, le dije, y me fui a dormir despertándome a las ocho y media de la noche, así que apenas tuve tiempo de bañarme cuando mamá me avisó que Rita ya me estaba esperando. Después, cuando nos subimos en su auto ella me dijo que me convertí en un lindo pendejo, y yo le dije que no, que es ella quien se había convertido en una hermosa mujer”.

De esa cena regresaron a las tres de la madrugada y volvieron a salir el sábado, ya en compañía de la melliza de Rogelio, y el domingo almorzaron todos juntos y después, él y Rita fueron a pasearse a Sanber: “hasta ese momento no tocamos el tema de lo que pasó en el baño, pero eso estaba pendiente así que yo le dije que nunca le agradecí que me haya ayudado. Me miró y me dijo que lloró mucho cuando su mamá me culpó, y que la verdad es que nunca se olvidó de lo que vió; ¿qué viste?, le pregunté, y ella me dijo que yo fui el primer muchacho desnudo que ella vio en su vida…”
“Dormimos juntos…”

Rogelio y Rita pasaron aquel domingo en San Ber, y como bebieron demasiado, decidieron quedarse a pasar la noche en un hotel: “no queríamos pagar dos habitaciones así que nos quedamos en una, nos acostamos y nos dormimos, ya que apenas podíamos mantenernos, en pie. Pero yo me desperté porque algo sentí, y cuando abrí los ojos ella me estaba acariciando”.

Rogelio le preguntó a Rita qué hacía: “le dije que yo tenía que volver a Brasil, que allá tengo mi trabajo, tengo mi vida, y ella me dijo que ya sabe y que por eso mismo quiere que me lleve un recuerdo para que vuelva enseguida, y me besó. Yo no podía rechazarle no por nada sino porque ella siempre me gustó, creo que desde mita’i estuve enamorado de ella, y ese fue el momento que nos dio la vida para amarnos”.

¿SE FUE?

Después de haberse querido en la intimidad, Rogelio volvió a su casa invadido de tristeza: “ese lunes yo tenía que viajar y no quise irme. Rita me pidió que vuelva, que no le deje sola, y se fue. A las cuatro de ese lunes yo viajé a Brasil pero todo fue diferente para mí porque me di cuenta que ese no era mi lugar, y no tiene sentido que vos quieras a alguien y estés lejos de esa persona”, asegura.

A los tres meses, Rogelio ya volvió con una maleta y todas sus cosas: “enseguida conseguí trabajo y Rita se mudó conmigo en casa de mi mamá. Nosotros claro que podemos alquilar o comprar una casita, pero queremos vivir todos juntos porque nos queremos demasiado. Ahora el problema que tengo es con la mamá de Rita, porque ella pretende que su hija vuelva con el ex marido, a mí siempre me vio como la poca cosa, pero yo le perdono porque es la mujer que trajo al mundo al amor de mi vida. Eso le quiero decir a esta señora, que en mi corazón solo hay agradecimiento para ella”, termina diciendo Rogelio.

Fuente: hoy.com.py

sábado, 11 de abril de 2015

El testimonio de una joven argentina acosada por hombres

Una joven argentina narró con detalle a través de un video de Youtube, cómo unos hombres que trabajan en una obra cerca de su casa la acosan e intentan atacarla.
La joven cuenta lo que han hecho los hombres para tratar de acceder a ella y también cómo ha intentado defenderse, ya que "sabía lamentablemente que algo iba a pasar".

Luego de una situación con esos hombres que pudo pasar a mayores, la joven cuenta con indignación que trató de denunciar el hecho y al principio no quisieron tomar sus declaraciones.

También le aconsejaron que no se defendiera como lo hizo en la penosa situación que le tocó enfrentar con los acosadores, ya que ellos podían demandarla por lesiones.

Finalmente la joven hace un llamado sobre la preocupante "cultura de violación", lo poco que hacen por evitar tragedias y la impunidad después de que los crímenes ya están cometidos.