NOTA RECOMENDADA

La historia de la mujer que hizo una licenciatura a los 87 años

Benita Socorro Calderón Ibarra es una mujer de 87 años, y a diferencia de lo que hacen las personas de su edad, ella decidió continuar con s...

Mostrando entradas con la etiqueta psicologia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta psicologia. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de agosto de 2017

Mi novio se niega a tener relaciones sexuales conmigo

Con mi novio tenemos tres años en pareja , vivimos separados pero el problema es que se niega a tener relaciones se acuesta y dice que yo no lo entiendo que está cansado (trabaja por la mañana de lunes a viernes pero descansado y durmiendo doce horas también se nego).hable con el pero enseguida se enoja. 

Resultado de imagen para Mi novio se niega a tener relaciones sexuales conmigo

cuando yo lo tocó no dice ni hace nada y sólo cuando le insisto aveces accede de mala gana en lo que después no se termina haciendo nada porque se le para y no mantiene una erección porque dice estar cansado. También obtuve rechazos me dijo otra vez sopa cuando lo quise tocar y que se sentía presionado y obligado.

Por un montón de tiempo me hizo creer que era un problema medico y lo acompañe al médico le dieron todos bien los análisis y todo le da bien. Le mandaron viagra y también medicamentos ansiolíticos para los nervios y el cansancio pero no lo toma porque dice que no es natural para el cuerpo

Le pregunté si tiene a otra se enoja y dice que no que es sólo que está cansado. Lo he querido intentar de todas maneras hasta me quedé a dormir en su casa y no me quiso tocar dormimos toda la noche juntos y no pasó nada , me vestí de manera más provocadora y también me rechazó. Dice que el disfruta de vivir una vida tranquila dormir xq dice que está estresado en el trabajo y conmigo y la única forma de sentirse a gusto es durmiendo , de mirar tele (noticias de boca y partidos de boca) y tomar el café con leche.

Otro dato : el tiene 30 años y yo tengo 22

Que piensan de el?

viernes, 23 de junio de 2017

Mireya, la mujer que decidió entregar a sus hijos a Dios antes que a su padre

La madre aseguraba que el padre de sus hijos los maltrataba y abusaba sexualmente de ellos, ya en un juicio las acusaciones fueron desechadas y el juez ordenó que el hombre debía tener la guarda y custodia sobre los menores, quienes habían sido sometidos a alienación parental

Resultado de imagen para Mireya Agraz y Leopoldo Olvera


El divorcio entre Mireya Agraz y Leopoldo Olvera desembocó en una tragedia que cimbró a la Ciudad de México, la cual terminó con la vida de tres menores y dos adultos, quienes murieron a causa una intoxicación con fármacos el pasado miércoles en la delegación Magdalena Contreras.

“En la nota póstuma de Mireya decía que no quería entregarle los hijos a su padre, a Leopoldo, el exesposo de Mireya, que por eso prefería entregárselos a Dios”, señaló el abogado de Mireya en entrevista para Televisa.

La madre de los niños había denunciado en varias ocasiones a su exesposo por violencia familiar, incumplimiento del pago de alimentos y en dos ocasiones por abuso sexual, por lo que en 2011 se iniciaron dos juicios en el Tribunal Superior de Justicia de la capital.

Sobre los presuntos abusos del padre en contra de su hijo mayor y una de sus niñas, en ninguno de los tres expedientes se acreditó que Leopoldo hubiera incurrido en dicho delito, así lo ha confirmado del procurador General de Justicia de la Ciudad de México, Rodolfo Ríos Garza.

Resultado de imagen para Mireya Agraz y Leopoldo Olvera

Durante los juicios, los psicólogos determinaron que los tres menores sufrían del fenómeno conocido como alienación parental por parte de la madre y los abuelos, es decir, que los adultos influenciaban a los niños para que se alejaran de su padre, física y emocionalmente.

De acuerdo con Miguel Saucedo, abogado de Leopoldo Olvera, durante el juicio que inició en 2011, Mireya se negó a someterse a pruebas psicológicas y por la acusación de incumplimiento del régimen de visitas y convivencia.

Apenas la semana pasada, el juez 11 de lo Familiar determinó que para revertir la alienación parental a la que habían sido sometidos los niños, la custodia de los menores debía pasar a manos del padre, lo que al parecer provocó la decisión final de Mireya.

La noche del miércoles 7 de junio, elementos de la Procuraduría capitalina encontraron sin vida, al interior de un casa en Avenida San Bernabé, a tres menores de seis, ocho y diez años edad, así como dos adultos; Mireya y el abuelo de los menores.

En la cama donde fueron encontrados los cuerpos de la familia, también se halló una biblia con un cristo de madera, una pistola calibre .25, una carta póstuma, así como un mensaje dentro de un fólder, según informó la Procuraduría.

La única persona que sobrevivió a la ingesta de los fármacos fue la madre de Mireya y abuela de los menores, quien ahora se recupera en un hospital de la Ciudad de México, para que dentro de unos días pueda dar más detalles sobre lo ocurrido.

Los mensajes y el contenido de la carta póstuma que se ha hecho público indican que Mireya y sus padres fueron quienes pactaron su propio suicidio y la muerte de los tres menores, decisión que se tomó una vez que el juez les quitó la guardia y custodia de los menores.

sábado, 10 de junio de 2017

El psicoanálisis contra la misoginia

Luciano Lutereau es psicoanalista, doctor en Filosofía y Doctor en Psicología por la Universidad de Buenos Aires, donde trabaja como docente e investigador. Coordina la Licenciatura en Filosofía de Uces. Autor de varios libros, entre ellos: “Ya no hay hombres. Ensayos sobre la destitución masculina” (2016) y, más recientemente, “Edipo y violencia. Por qué los hombres odian a las mujeres”, publicado por la editorial Letras del Sur, que reúne algunos de sus ensayos publicados en El Litoral.




Luciano Lutereau es colaborador habitual del diario El Litoral. Foto: ARCHIVO.

—En principio, el subtítulo de su último libro es inquietante: “Por qué los hombres odian a las mujeres”, ¿a qué se refiere?

—Es inquietante, quizá provocador, pero no lo es tanto si se lo lee con detenimiento: los hombres son los varones y las mujeres; es decir, el odio a las mujeres es algo constitutivo del sujeto, al menos desde la perspectiva psicoanalítica. El complejo de Edipo implica la constitución del sujeto a partir del desprecio a lo femenino, por eso el libro se llama “Edipo y violencia”.

—Es extraño, porque para el sentido común, los hombres aman a las mujeres...

—Ayer en un grupo de estudio que coordino, una colega preguntó: “¿Por qué a los hombres les gustan todas las mujeres?”. ¡Pero eso no es cierto! Para el sentido común los hombres podrían estar con cualquier mujer, por lo general en función de una demostración de potencia (dedicada a otro hombre). La escena callejera de grotesco halago no tiene como fin la seducción. En realidad, la torpeza del piropo habla menos de la relación de un hombre con una mujer que de la formación reactiva con que un varón se defiende de la posición pasiva ante otro varón. Por eso las principales víctimas de la violencia del piropo son las travestis, con quienes la crueldad suele ser extrema. Este aspecto del machismo no suele ser pensado. Sólo para una visión exterior un hombre puede desear a cualquier mujer. Incluso es una idea habitual: creer que los hombres desean más de lo que aman. ¡Pero no es cierto! Al contrario, los hombres pueden amar a cualquier mujer, mientras que desear, desean sólo a una. E incluso cuando se acuestan con muchas mujeres, siempre es con la misma. En el varón, el amor es una forma de defensa respecto del deseo. Los varones pueden amar a diferentes mujeres para no desear sólo a una. Por eso el síntoma del neurótico obsesivo suele estar a nivel del amor (como una manera de dividir a la mujer, en “al menos dos” con la duda), mientras que la histeria masculina hace del amor una condición. Es como dice la canción de Sabina: “Y sin embargo, cuando duermo sin ti/ contigo sueño./ Y con todas si duermes a mi lado”.

—Y de manera más concreta, ¿cómo piensa la relación entre varones y mujeres?

—Los hombres no escuchan a las mujeres. Sólo obedecen lo que dicen otros hombres. A lo sumo escuchan lo que dicen sus madres, pero porque no las consideran mujeres. Un hombre le cuenta a su mujer la intervención fabulosa de su analista esa semana y ella responde: “¿Vos pagás para que te digan eso? ¡Te lo digo desde el día en que nos conocimos!”. Habría que escribir alguna vez un tratado acerca de los modos en que la diferencia sexual incide en la posibilidad de escuchar la palabra del analista, pero éste es otro tema. La dominación masculina es, en última instancia, un modo de relación con la palabra. Los hombres no escuchan. La misoginia consiste en el desprecio que los hombres expresan a hacia la palabra femenina. “No podés quedarte callada”, “Querés hablar todo el tiempo”, “De cualquier cosa hacés un problema”, son frases habituales. En 1958, Lacan contaba el caso de un fin de análisis en un hombre, lo resume a partir de la relación con su esposa: “Ella le habla tan bien como lo haría un analista”. Hoy en día, la última mascarada del machismo es la del hombre que se llama “feminista” a sí mismo. Esta impostura revela la posición de quien no quiere escuchar nada, sino identificarse a una masa. Y toda identificación masificada es masculina. El varón misógino de nuestro tiempo es feminista, y es tan políticamente correcto que hasta juega al fútbol con las chicas. Se fascina con lo que dicen las mujeres, pero no las escucha; porque dice lo mismo y, por lo tanto, no responde.

—Este último punto es importante, ¿el feminista es el varón misógino de nuestro tiempo?

—Lo resumo con una anécdota. Hace poco conversaba con un amigo filósofo. No sólo es un escritor conocido, sino que también fue un alto funcionario de un gobierno anterior. Hablábamos de los últimos casos de femicidios. Entonces él dijo: “Aparentemente la piba era medio bardera”. Me quedé duro. No me iba a indignar, porque la indignación es una pasión facilista (y neurótica). Su comentario no tenía que ver con una pseudo-complicidad masculina, en la reunión estaba una amiga de ambos. Con sinceridad le dije: “Yo no creo que con ese comentario vos hayas querido decir que existe una justificación de su muerte”. Es obvio que no, pero entonces ¿por qué lo dice? ¿Por qué dice algo que no sabe que dice (justo él que, como filósofo, es especialista en saber). En 1923, Freud decía que el varón desmiente la diferencia sexual, y sólo la acepta con la condición de suponer la falta de pene como un castigo. El “desprecio por las mujeres”, entonces, tiene un fundamento psíquico. Eso explica por qué cada ser despreciado es “feminizado” en la lógica fálica. No es una cuestión cultural, sino que tiene un fundamento pulsional. Por eso el saber no alcanza para combatir la misoginia. Mi amigo no es un misógino: es un tipo muy culto, que como funcionario ha hecho mucho por minorías oprimidas, pero lo no sabido del inconsciente no se modifica estudiando ni con buenas intenciones. En el inconsciente, la mujer es culpable de su diferencia, y la fuerza pulsional con que los varones culpabilizan a las mujeres, en mi experiencia, sólo pude corroborar que el análisis la alcanza. Porque el reverso de esa culpabilización es otra figura igualmente renegatoria (y fálica): la victimización. Por eso, para concluir, mi apuesta para combatir la misoginia es a través de la práctica del psicoanálisis.


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Sexo forzado: "hazañas" del macho alfa celebradas en la Web

Violaciones cotidianas de la cultura, desde la cama (sexo sin consentimiento) a la exposición en la red social que desata polémicas. 

Abuso sexual. Foto: iStock Photos.

una página de Facebook cuyo muro cuenta micro anécdotas sexuales devenidas en meme, una frase desató la polémica. Mientras ella se daba vuelta para dormir, aclarando que "estaba cansada", su novio la penetró de prepo mientras le "cantaba el arrorró". Como siempre, la continuación de la expresión brutal sigue en los comentarios -que al momento rondan los 200-. Las aguas de las opiniones se dividen entre: 1.quienes visibilizan una violación detrás de la frase de humor machista ("Que pronto llegue el día en que todas las violaciones sean denunciadas y los tipos vayan presos por estos delitos, NO ES NO!", dice Luli Lu); 2. los comentarios celebratorios de la hazaña, por otros varones ("Chabón, te mereces una ovación de pie y un gran abrazo. Ma es tro"); 3. los comentarios antifeministas (un capítulo aparte en el que no nos vamos a detener).

Cuando la educación sexual hace tanto énfasis en el consentimiento, no es porque sí. Es porque las violaciones no sólo ocurren en callejones oscuros de la ciudad. Pueden no llevar el mote de tales, pero cuando son buscadas, deseadas y perpetradas por un solo miembro de la pareja, también son violentas. "Unilateral no, querido", sería un buen resumen. Imaginemos, caso contrario, que la dama se subiera encima de un novio acostado y con sueño (si queremos agregarle un detalle escabroso podríamos sumarle un dildo de tamaño imperial). 

Resultado de imagen para Sexo forzado: "hazañas" del macho alfa celebradas en la Web

Si una relación sexual se produce en circunstancias en las que las condiciones de seguridad y confianza no existen, tampoco existe la posibilidad de que el encuentro sea agradable y pleno para ambos.

Un encuentro que podría ser placentero se convierte en un evento que genera estrés. Como sabemos, el estrés es una reacción psicofísica defensiva acompañada de hormonas que generan el efecto opuesto al que produce la respuesta sexual. Por eso los actos de violencia son biológicamente antagónicos a una sexualidad plena.

La violencia sexual nunca genera una relación amorosa

Dice la doctora Beatriz Literat, sexóloga de Halitus Instituto Médico: "La violencia generadora de estrés proviene de la falta de respeto y consideración, del descuido al compañero/a, de un lenguaje agresivo, de gestos despectivos o groseros, de actos patológicos de control de una persona a otra, de la manipulación psicológica, financiera, de los desencuentros o conflictos no aclarados. Es completamente opuesta al concepto de sexualidad placentera, que se alienta con el interés mutuo por el bienestar del otro." Como remate, agrega la especialista:

"Cualquier acción que realice una de las partes, contraria a la voluntad de la otra, con el fin de obtener lo que, en esas circunstancias solamente puede llamarse una descarga hormonal genital, puede considerarse abuso sexual".

El machismo sobreactuado dice que ellos siempre tienen ganas y nosotras a veces. Cuando tienen ganas, el deseo es acotado: falocéntrico y activo, descollante. Nunca hacen la plancha y piden sexo anal. Muchos de los hombres que disfrutan de esta práctica nunca lo dirían en una red social. Que una mujer los asalte de improviso cuando les duele algo o están cansados, no los pone a la defensiva, simplemente porque hay un control implícito, un micromachismo (a veces macro) difícil de confesar sin hacer tambalear la pareja.

Existen estudios recientes realizados en parejas estables en los cuales se indagó a través de un cuestionario, en qué circunstancias estas personas habían experimentado mayor placer sexual en sus relaciones íntimas y la respuesta que dieron tanto mujeres como hombres fue cuando en los días u horas previos a la relación, sus parejas habían hecho o dicho cosas que los hicieron sentirse importantes, valiosos(as) y queridos(as). La conclusión de estos estudios es que las emociones positivas devenidas del buen trato mutuo actúan como afrodisíacos para las parejas estables, que con frecuencia suelen caer en una rutina de descuido mutuo, que disminuye el deseo sexual. A la luz de los procesos neurohormonales, también podemos encontrar investigaciones que relacionan la química sexual con los cambios que se producen en el cerebro en situaciones no eróticas.

Llamále como quieras: abuso de persona, violación, atropello, falta de respeto, insulto, vejámen pero nada más que eso. No es amor.

lunes, 31 de octubre de 2016

La amistad entre hombre y mujer no existe

La ciencia ha puesto punto final a un debate que por generaciones ha existido.

Resultado de imagen para La amistad entre hombre y mujer no existe

Todas en algún momento hemos sostenido un debate con las amigas: de que si la amistad entre hombre y mujer puede existir. Siempre han existido dos bandos: los que no creen que exista y los que sí.

De acuerdo con un estudio realizado por la profesora de psicología Abril Bleske-Rechek, de la Universidad Wisconsin-Eau Claire, y publicado en el Journal of Social and Personal Relationships, hombres y mujeres percibimos los mensajes de manera diferente, y hay una tendencia por parte del sexo masculino a malinterpretar las señales recibidas de las mujeres.

Este es un mensaje para las chicas que dicen tener “muchos amigos”. La ciencia dice que la amistad entre personas del sexo opuesto no es posible porque una de las dos partes siempre querrá algo más, y la atracción sexual se hará presente a pequeña o gran escala.

Resultado de imagen para La amistad entre hombre y mujer no existe

La realidad es la siguiente: cuando los hombres mandan señales sexuales a una “amiga”, ella las interpreta como simpatía; y cuando la mujer demuestra simpatía, ellos lo interpretan como señales sexuales.

Cuántas veces no hemos pensando “qué lindo es mi amigo, me cuida”, él está tratando de enviar una señal y la chica está pensando que su amigo es lindo, tierno y que su única intención es protegerla. Para hacer tales aseveraciones, se realizó un estudio con 88 parejas de amigos universitarios.

Los hombres resultaron mucho más atraídos por las mujeres, pero además, tenían la idea de que ellas correspondían a ese sentimiento.

Lo interesante es que la respuesta de la parte contraria no fue la misma. Así que mientras eres amable y simpática ellos están percibiendo señales sexuales; y mientras él es tierno y amable, tú estás creyendo que tienes un “amigo” super lindo sin mas pretensiones que una sincera amistad.

jueves, 20 de octubre de 2016

"Todas las mujeres hemos sido acosadas sexualmente alguna vez"

(CNN Español) - Lucía tenía 16 años. Fue drogada, violada por al menos tres hombres, empalada y luego asesinada. Micaela tenía 12 años. Un hombre de 26, prófugo de la justicia por otro delito, confesó que se ganó su confianza a través de un perfil falso de Facebook y luego la mató porque no quiso tener sexo con él. 

Resultado de imagen para las mujeres acosadas sexualmente

Una joven de 17 años fue violada por 30 hombres en un acto brutal organizado por su novio, en venganza por una supuesta infidelidad de ella. El hombre grabó todo y lo compartió por redes sociales. Serena tenía 15 años. Un día, su exnovio decidió atacarla con 49 puñaladas, porque lo había dejado. Murió degollada.

Todos son casos reales. Pasaron en alguna ciudad de algún país de América Latina. En el 2002 o en el 2007 o en el 2016. Da lo mismo porque detrás de todas esas historias subyace una cultura machista y misógina, en la que la violencia contra la mujer muchas veces se tolera, se esconde.

“Tenía 8 años. Mi primo me arrinconó en el cuarto y me cogió la vagina. Le pegué y traté de contarle a mi tía, pero ella me llamó mentirosa". "Un hombre viejo me coge el culo en el trabajo. Sigue haciéndolo. Le pego. El director me dice que me calme, que el tipo sólo estaba bromeando". "Tenía 18 años, estaba rompiendo con mi entonces prometido. Me violó para que quedara embarazada (no quedé) y tener que casarme con él". “A los 14 años, un niño puso sus manos entre mis piernas cuando yo estaba sentada en clase. Me arrepiento de no haber dicho nada desde entonces”. “Tenía 10 años, un amigo de mi madre, un hombre grande, me agarró y me besó las mejillas sin avisar. Ambos se rieron de mi cara horrorizada”.

Todas son denuncias de mujeres a través de Twitter. Pasaron en alguna ciudad de algún país del mundo.En los años 80 o en los 90. Tal vez hace dos días. Da lo mismo porque detrás de todas esas historias subyace una cultura machista y misógina, en la que la violencia contra la mujer muchas veces se tolera, se esconde.



Catalina Ruiz-Navarro

CNN en Español entrevistó a Catalina Ruiz-Navarro, feminista y activista, columnista de medios en Colombia, México y Estados Unidos y codirectora de (e)sterotipas, un colectivo feminista que se vale "del humor, la estética del pop y las nuevas tecnologías". Colombiana radicada en México, Ruiz-Navarro es hoy una de las voces más buscadas para analizar el fenómeno de la violencia contra la mujer que por estos días ha movilizado a tanta gente y lo que han generado los comentarios grabados en 2005, fuera de cámara, al hoy candidato republicano Donald Trump, por los cuales se disculpó hace poco asegurando que se trató de una "charla entre hombres" y que jamás había actuado de esa manera.

Hace unos días la bloguera canadiense Kelly Oxford realizó una campaña en Twitter con la etiqueta #NotOkay (No está bien) para que las mujeres compartieran la primera agresión sexual de la que fueron víctimas. ¿Sirven de algo esas campañas?
Sí, claro. Esa campaña también la hicimos en (e)stereotipas desde abril y se hizo en octubre del 2015 en Brasil, entonces esta es como una tercera edición en un tercer idioma. Es una experiencia muy familiar porque desde (e)stereotipas, el colectivo feminista que fundamos con Estefanía Vela en México, lanzamos la campaña de #MiPrimerAcoso unos días antes de lo que se llamó la ‘Primavera Violeta’, que fueron unas marchas multitudinarias en contra de la violencia contra las mujeres, sólo en Ciudad de México salieron unas 60.000 personas a la calle. Esto tiene un efecto muy importante porque todas las mujeres en algún momento de nuestras vidas hemos sido acosadas sexualmente, así sea por el tipo que nos grita en la calle. Y si ese es tu único acoso eso es un privilegio. Es un acoso constante y permanente pero nadie lo ve y nosotras no se lo contamos a otras mujeres porque sentimos que nos ponemos en un papel de víctimas muy difícil, pero si vemos que otras lo cuentan, eso nos da la fuerza de decirlo en voz alta. #MiPrimerAcoso era un ejercicio de memoria donde tú como mujer adulta te pones a pensar cuándo fue la primera vez que te acosaron y en ese ejercicio pasas por todos tus acosos y luego cuando eso lo verbalizas les das a otras mujeres herramientas para reconocer ese acoso en su vida y llamarlo violencia. Es que muchas veces ni nosotras mismas nos damos cuenta que están siendo violentos porque está muy normalizado ese comportamiento. La discusión ha madurado, hoy hay unos espacios en donde esto ya se puede nombrar y las redes sociales sirven para eso.

¿Cómo fue la campaña en Brasil?


Resultado de imagen para las mujeres acosadas sexualmente

Comenzó en octubre del 2015 gracias a la periodista, activista y feminista Juliana de Faria, porque estaban acosando a una niña de 12 años, concursante de Master Chef Junior Brasil, y la gente empezó a tuitear que la niña era violable. Entonces Juliana compartió su primer acoso con la etiqueta #PrimeiroAssedio, que en su caso fue a los 11 años, y esto se volvió una ola por todo Brasil. Eso me lo contaron cuando yo estaba en Sao Paulo en un congreso, en abril de este año. Con #MiPrimerAcoso el primer tuit lo puse yo y en una hora teníamos 420 tuits y llegamos a más de 100.000 respuestas. Las estadísticas que sacamos de ese primer ejercicio son muy dicientes.

¿Qué dicen esas estadísticas?

Dicen que el 40% de los casos fueron agresiones que ocurrieron en tu casa y en espacios seguros. Y que más o menos en esa misma proporción, más que acoso lo que hubo fueron abusos sexuales. Nosotras recogimos muchos testimonios anónimos y lo más aterrador es que en Latinoamérica la media de cuando comienza el primer acoso son los 7 y 8 años. Afortunadamente Donald Trump ahora, de manera internacional, le está poniendo una cara a todo ese machismo que vivimos las mujeres todos los días. La conversación que tuve con mi esposo sobre un chat de amigos en el que se mandan fotos pornográficas y de mujeres desnudas, creo que hace unos meses él me habría dicho que era inofensiva, que con esa conversación no estaban violando a nadie. Pero en cambio gracias a Trump ahora sí le puedo decir: ¿Tú no quieres ser un Billy Bush, que es un machista pasivo verdad? No teníamos en quién encarnar ese problema porque todos los hombres te dicen que ellos no son los culpables, pero ya por fin tenemos un chivo expiatorio para el machismo de todos, que es Trump.

Es muy duro pensar que casi siempre los victimarios son personas conocidas, familiares, amigos muy cercanos...


Resultado de imagen para las mujeres acosadas sexualmente

Claro. Es que mira que muchas veces nos hablan de los agresores como si fueran un monstruo, es la historia de Caperucita y el lobo feroz. Lo que nos dice Caperucita es: niñas, no salgan vestidas de manera llamativa ni les hablen a extraños porque entonces se las puede comer el lobo. Nos dicen que ese agresor es el lobo y es que un lobo raro, misterioso, ajeno, que el problema está en la calle y por eso no podemos salir. Pero resulta que el agresor es el leñador, porque son los padres y los hombres que deberían estar protegiéndonos los que nos agreden. En Navidad, mientras la familia abre los regalos, arriba está la niña y un familiar o alguien cercano que tiene esos espacios seguros, abusa de ella. Uno de los problemas para reconocer el abuso es que como siempre pensamos que los culpables son unos monstruos extraños, lejanos, sucios, reconocibles, no nos damos cuenta que esto lo hacen los hombres de todos los días y eso no nos permite hablar sin pelos en la lengua del problema.

¿Qué decirles a los que creen que las mujeres son las culpables por usar minifaldas o escotes profundos, por ejemplo?


Resultado de imagen para las mujeres minifaldas acosadas sexualmente

Siempre respondemos que es culpa de las mujeres y claro, las mujeres también lo decimos porque eso es lo que nos han enseñado toda la vida. Lo que nos dicen es que si salimos de la casa nos van a agredir, ¡quién la mandaba a caminar por ese lugar tan oscuro! Pero resulta que el 60% de la violencia que recibimos las mujeres viene por parte de una pareja o expareja. Entonces tampoco toca irse muy lejos y ahí es cuando se vuelve realmente angustioso, porque el acoso que ocurre en la calle ocurre para decirnos que no podemos estar en el espacio público y entonces nos quedamos metidas en la casa y ahí estamos también a merced de otros acosadores. El acoso no ocurre porque los hombres se enamoren de ti o porque seas muy atractiva o muy linda. No, no tiene nada que ver contigo. Es una cosa de poder. El que te grita en la calle y el que te acosa en la casa lo está haciendo porque hay tal desigualdad de poder que puede hacerlo y a todos les parece normal y no hay ninguna consecuencia. La verdadera razón que está detrás de ese acoso no es el deseo, sino el poder.

¿Recuerda cómo fue su primer acoso?

Tenía 7 años. Yo llegaba del colegio con la maleta de los libros y el portero me ayudaba a subirla hasta el apartamento. Yo tocaba el timbre y mientras me abrían la puerta, el portero me respiraba como a cinco centímetros de la boca. Nunca le dije a mi mamá que el portero me acosaba porque no tenía ni el lenguaje ni la información para saber que era acoso, yo solo sabía que me sentía incómoda, pero como él no me había tocado y a mí lo que me habían dicho era que si alguien me tocaba yo debía avisar, pues nunca dije nada.

Hablando de machismo y de la violencia contra la mujer, ¿qué hay detrás de las palabras de Donald Trump en las que presume de intentar acostarse con una mujer casada y se jacta orgulloso de que como es famoso puede hacer “lo que quiera con las mujeres, incluso agarrarlas del coño”? 

Lo más terrible es que hay una gran familiaridad, porque Trump no es el primer hombre al que escucho decir algo así, he oído comentarios como esos toda mi vida, a compañeros del colegio, a mis amigos, a los jefes, en televisión... Es muy común que los hombres que tienen poder, por la razón que sea, abusen de ese poder y una de las maneras de hacerlo es violentar a las mujeres. Nosotras ya sabíamos que Donald Trump es un misógino que odia a las mujeres y nos trata como objetos, no necesitábamos oír esta grabación específica, pero como a las mujeres no nos creen y como los problemas de las mujeres no se toman en serio tuvo que filtrarse una grabación con él diciéndolo de manera explícita.

Billy Bush, el presentador, también pidió excusas públicas hace poco, pero en la grabación se divierte con lo que oye decir...

Billy Bush representa a la mayoría de los hombres que tenemos en nuestra vida y han sido machistas pasivos, porque esas cosas han sucedido frente a sus narices y no han dicho nada pues para ellos tiene un costo. Te cuento la discusión que tuve en casa hace poco con mi esposo, que tiene su chat sólo de hombres y en el que se mandan fotos de mujeres desnudas o imágenes pornográficas. ¿Con esas imágenes, ellos están hablando del valor de estas mujeres, de lo inteligentes que son? No. Se mandan esas fotos porque uno de los rituales de la masculinidad, con el cual los hombres crean lazos de solidaridad, es convertir en objetos a las mujeres y hacer comentarios sexistas. 

Entonces le digo a mi esposo que se salga del chat, él me dice que no, le pido que al menos les diga algo, porque ellos no van a escucharme porque soy la feminista loca y no estoy en ese chat para explicarles que hay unos hombres que se lo toman tan en serio que nos violan y nos matan por eso. Al hombre que les diga algo lo sacan del chat y ahí hay un costo social, porque como no hizo parte de los ritos de la masculinidad va a ser rechazado y excluido, pero el costo social que yo pago siendo mujer es mucho más alto porque para mi esas conversaciones significan que me acosen, me manoseen, me violen, que llegue el jefe y me coja por la cintura y me tenga que aguantar para que no me eche, que me aguante los comentarios feos aunque me generen miedo.

¿Cómo reconocer a un agresor de mujeres?

Según el experto consultado por En Medio del Trancón, los agresores de mujeres son sujetos absolutamente reincidentes, y su tratamiento tiene bajísimos índices de efectividad.

Resultado de imagen para ¿Cómo reconocer a un agresor de mujeres?

Con el uso de la perfilación criminal, que es una herramienta de la psicología forense para establecer la forma de actuar de quien padece trastornos psicopáticos y comete delitos de alto impacto, el doctor Belisario Valbuena ha adelantado una investigación acerca de las características que tiene un agresor de mujeres. El psicólogo forense, cuya extensa trayectoria ahora está enfocada en perfilar criminalmente a quien agrede a las mujeres, pasó por En Medio del Trancón para comentar lo que ha encontrado en su investigación, y la forma de contrarrestar la agresión contra ellas.

“En los últimos años, se ha visto con preocupación el aumento de la violencia contra la mujer, no solamente en los casos de la violencia física, sino también en la violencia psicológica”, comentó el doctor Valbuena, quien explicó que “El insumo para realizar esta investigación es la casuística; es decir, el estudio de los casos en que las mujeres son agredidas”. Además, Belisario Valbuena explicó que la combinación de las agresiones física y psicológica es la que desemboca en lo que actualmente se conoce como feminicidio.

Perfil de un agresor

Resultado de imagen para ¿Cómo reconocer a un agresor de mujeres?

Para explicar la forma en la que actúa un agresor de mujeres, el psicólogo Valbuena dijo que estas personas cumplen con lo que se denomina como un Ciclo de Violencia. “Inicialmente, al comienzo de la relación, es como si fuera una luna de miel”, comentó el especialista, pero “Posteriormente, se empieza una acumulación de tensión, en la que los sujetos se vuelven críticos de su pareja hasta que, finalmente, viene la etapa de revelación, en la que ya aparece la agresión”, afirmó Belisario Valbuena. Así mismo, el psicólogo precisó que los agresores de mujeres son manipuladores, controladores, celosos enfermizos y saben captar muy bien a las víctimas con una fachada que no corresponde a su verdadera personalidad. “Por lo general, se combinan la agresión física y psicológica; primero, el sujeto la agrede físicamente, y luego viene una etapa de reconciliación, en la que el agresor culpa a la víctima de su comportamiento. Luego viene otra vez la pequeña luna de miel y así se repite el ciclo de violencia infinitamente”, expuso el doctor Valbuena, quien instó a las mujeres a tener consciencia de los riesgos que implica estar sometidas a una relación en círculo vicioso como el escenario planteado con anterioridad.

Qué tipo de víctimas busca el agresor

Resultado de imagen para ¿Cómo reconocer a un agresor de mujeres?

El especialista, igualmente, indicó que “El agresor de mujeres busca a la víctima, busca a alguien que pueda captar, manipular y controlar”, con lo que se desmiente la versión de que el maltratador de mujeres se pueda convertir en ello de forma progresiva. “Estos agresores no nacen, sino que se hacen, y se hacen en la relación que tienen, predominantemente, con su propia madre”, explicó el psicólogo Valbuena.

Cuando la mujer opone resistencia frente a un maltratador, Belisario Valbuena aclara que puede salvarse de su agresor. Es posible que aumente la agresividad si la víctima se le resiste hasta que pueda dominarla, pero si no lo logra, la mujer se habrá salvado del maltratador”, aclaró el psicólogo, quien añadió que “La víctima que no se le someta a un agresor de mujeres, para él no tendrá ninguna sensación placentera”.

Salirse de ciclo de violencia


Finalmente, el psicólogo Valbuena fue enfático al decir que la mejor forma de evitar un agresor de mujeres es salirse del Ciclo de Violencia desde la primera muestra violenta. “No esperen una segunda, tercera, no esperen años. A la primera agresión sálganse de esa relación, en especial si notan que su pareja las culpa y luego les pide perdón de una manera exagerada”. El psicólogo también instó a las mujeres a denunciar, sacando provecho de la protección que ofrece la ley en los casos de violencia contra la mujer.

jueves, 22 de septiembre de 2016

¿Por qué las mujeres prefieren ver porno a solas?

Varias investigaciones han revelado que las mujeres sí ven pornografía. Los motivos pueden ser por curiosidad, para aprender nuevas posiciones, para comparar su cuerpo, para masturbarse o para aumentar su deseo sexual.

Resultado de imagen para ¿Por qué las mujeres prefieren ver porno a solas?

Según un estudio de Typeform para Marie Claire, una de cada tres mujeres ve pornografíapor lo menos una vez a la semana. De las 3,000 personas encuestadas, 90% afirmó consumir porno por Internet.

Un artículo publicado por El Confidencial asegura al momento de ver películas porno, las mujeres se identifican más con los personajes, la trama de la historia y se enfocan en menor grado a los genitales.

Un dato curioso de acuerdo con algunos estudios, es que prefieren hacerlo cuando su pareja no está a su lado, pues en lugar de añadirle placer al momento, lo ven como un obstáculo.

Ver pelis se me hace muy engorroso: necesito mucha intimidad y encima siempre veo algo que me baja la libido, primerísimos planos de genitales, por ejemplo. Me gustan más los relatos eróticos, una es culta hasta para eso”, comenta Alicia, una mujer entrevistada por El Confidencial.

Ali Eaves, editora de Men’s Health, asegura que en este aspecto las mujeres son un poco “egoístas”.

No hay que ser recíproca en el sexo oral, ni andar explicando que el punto realmente excitante está unos milímetros al norte. Paradójicamente, si el hombre se ha educado como amante a través del porno medio, es probable que le cueste más entender el cuerpo y las necesidades de las mujeres”, comentó.

Un estudio canadiense asegura que ver pornografía puede ayudar al desempeño sexual de las parejas, incluso si solo uno de ellos es el que la consume. Otros beneficios según este es que mejora la comunicación, la comodidad y evita la rutina en la cama.

miércoles, 30 de marzo de 2016

¿Cómo me hice feminista? 5 relatos de infancia

Abusos de autoridad paternos, injusticias a la hora del recreo, desigualdades durante el almuerzo familiar. ¿Cuándo fue tu primer "insight" feminista? Entremujeres preguntó y estas son las respuestas. 

Resultado de imagen para Cómo me hice feminista
Se llama "insight" a ese momento de la vida en donde algo se ilumina, se revela a la comprensión y nos cambia para siempre. Nos damos cuenta, en nuestra más tierna e inocente infancia, que los pibes la tienen más fácil para algunas cosas. ¿Cuál fue tu insight feminista?

“Mi papá nos tenía a mal traer a todas las mujeres de la casa, que teníamos que salir corriendo ante cualquier pedido suyo. Un día, tenía yo 4 años, y él me pidió que le trajera la soda. Yo le respondí “traétela vos”. Otro día, por esa época, me pidió una herramienta y yo de la bronca patié una silla desde el living hasta el garaje. Me salió una fuerza increíble. Estaba harta de que nos tuviera como mucamas”, cuenta Sandra (43), hoy psicóloga.

En el recreo

La segunda anécdota transcurre en un patio de escuela primaria del interior del país. A Dafna (33), quien actualmente trabaja en Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las víctimas de trata, le pudo siempre el deseo de la cancha y la pelota, de la que eran, en el recreo de la escuela, dueños exclusivos los varones. “Rápidamente nos ubicaban como las “marimachos” o las “machonas”. Para mi lógica de pensamiento no había impedimentos para que las chicas hiciéramos lo que teníamos ganas de hacer, que en ese momento era simplemente poner a mover la pelota y por qué no, romper algún que otro vidrio. Desconocía que había territorios que no nos pertenecían, que íbamos a tener que pelearlos. El timbre sonaba y el objetivo era claro y preciso: el patio podía ser nuestro. Ese año, entre juegos, competencias y disputas, entendí que nunca iba a abandonar el fútbol por más que no fuera lo que se esperara de mí”.

Se me atragantaron las papas


Paula (46) a los 11 años descubrió de golpe y porrazo lo que era el machismo internalizado por las mujeres. “Mis papás se habían ido de viaje y nos dejaron al cuidado de mi abuela y su marido. Un día estabámos comiendo y vi cómo mi abuela le servía la mitad de la fuente de comida a su marido y los demás nos teníamos que repartir el resto, que era mucho menos. Le pregunté porqué hacía eso y me contestó que había que cuidar al hombre porque era el que traía la comida a la casa. Me pareció una incoherencia total, esa comida que estábamos comiendo la había comprado mi vieja con su trabajo. Me dio mucha bronca el razonamiento delirante que pone al hombre en un lugar de privilegio”.

Resultado de imagen para Cómo me hice feminista infancia
Dejar de jugar

“En mi casa no pasaba. Nunca había habido ningún tipo de machismo, todo lo contrario. Pero en la casa de mi vecina algo raro había”, nos relata Mariela de 36 años. “Con ella jugábamos toda la tarde hasta que venía su papá de trabajar. En ese momento ella largaba todo entre asustada y fastidiosa. Estuvieramos haciendo lo que estuviéramos haciendo, ella tenía que ir y atenderlo como si fuera el príncipe. Hacerle el mate, traerle el queso, alcanzarle las pantuflas. Era una cenicienta mal. Cada vez que yo volvía a casa pensaba en esta situación de injusticia que, aunque indirectamente, me afectaba. Creo que ahí fui consciente de la desigualdad”.

“¿Cuándo me hice feminista?”, dice Claudia (45). "Fácil. Todas las navidades de mi vida cuando las mujeres teníamos que levantar una multitud de platos mientras mis hermanos, mi papá y los tíos de la familia se quedaban charlando y disfrutando de los fuegos artificiales".

clarin.com

miércoles, 27 de enero de 2016

Todas Las Mujeres Son Bisexuales, Según Estudio

Un equipo de científicos analizó la respuesta sexual de más de 500 mujeres ante estímulos masculinos y femeninos, descubriendo que las participantes heterosexuales mostraban la misma excitación de sus órganos íntimos al observar imágenes provocativas de hombres, como de mujeres, concluyendo que todas las mujeres son bisexuales.

(Photo : GettyImages Sean Gallup / Staff )

Según explica el doctor, autor del estudio Gerulf Rieger previamente han existido investigaciones que demuestran que la excitación y la sexualidad es mucho más complicada para las mujeres que para los hombre ya que las mentes de una gran cantidad de mujeres están desconectadas de lo que ocurre en la parte inferior de su cuerpo.

Informó El Mundo que el estudio promocionado por la Universidad de Essex en Reino Unido no generó reacciones positivas pues "Muchos asumen que la sexualidad femenina es similar a la masculina, pero esta investigación subraya que no es así", asegura el autor.La explicación a tan curioso descubrimiento podría estar, siempre, según las hipótesis de este grupo de científicos, en una causa biológica. "Los hombres han evolucionado con fuertes impulsos sexuales, muy orientados hacia un género, y esta combinación está destinada a facilitar la reproducción.

El estudio de las heterosexuales arrojó resultados diferentes en las lesbianas, donde las participantes homosexuales sí mostraron una respuesta física claramente preferente hacia los estímulos femeninos. Se estudiaron, en sucesivas pruebas, tanto la irrigación de su vulva como la dilatación de sus pupilas, y su reacción fue "típicamente masculina".

De 10 indicó que tras las pruebas, todas las mujeres se mostraron tres veces más abiertas que los hombres a la posibilidad de cambiar su etiqueta sexual en algún momento y fueron también más propensas a definirse como bisexuales. Con estos datos en la mano, los autores del estudio han asegurado que cuando se trata de respuestas físicas sexuales, las mujeres son bisexuales.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Estudio asegura que las mujeres serían lesbianas o bisexuales y no heterosexuales

Un reciente estudio de la Universidad de Essex en Inglaterra reveló que no existiría la heterosexualidad completa en las mujeres, o al menos en lo que respecta a una respuesta física ante el sexo.
1. SOBRE LA INVESTIGACIÓN

La investigación, dirigida por el doctor Gerulf Rieger y publicada en la revista Journal of Personality and Social Psychology, monitoreó a 345 mujeres mientras veían imágenes explicitas de hombres y mujeres desnudas.

2. EXCITACIÓN CON HOMBRES Y TAMBIÉN MUJERES

El resultado determinó que las mujeres que se identificaron como heterosexualesmostraron la misma excitación sexual viendo ambas imágenes, aunque sus respuestas no eran tan fuertes como lo fueron para las mujeres que ya se auto-identifican como lesbianas.

Finalmente llegaron a concluir que las mujeres también se sienten atraídas por otras féminas, inclusive si se catalogan como heterosexuales. Entre las reacciones presentadas fueron la dilatación de pupilas y excitación.

3. ¿TODAS CUMPLEN CON ESTA PREMISA?

“¿Y qué si las mujeres 'hetero' no tienen ningún interés emocional con las personas del sexo opuesto? Es algo totalmente normal. Lo que ocurre es que las mentes de una gran cantidad de mujeres están desconectadas de lo que ocurre en la parte inferior de su cuerpo”,aseguró Rieger en 'Yahoo Health’. Y añadió: “Si una mujer me dice que es 'hetero' no voy a desacreditarla, aunque estoy seguro de que no lo es”.

4. ESTO SE COMPLEMENTA CON OTROS ESTUDIOS

Sin embargo, no es la primera vez que se publica un estudio tan polémico sobre las mujeres. Otra investigación realizada por Meredith Chivers, profesora de psicología en la Universidad de Queen, respaldó la teoría de que las mujeres se excitan sexualmente por una amplia gama de estímulos, independientemente a su sexualidad.

Asimismo, una encuesta realizada por la revista ‘Marie Claire’ agregó que 44% de 3, 000 mujeres encuestadas optaron por elegir sexo lésbico en páginas pornográficas.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

¿Por qué las mujeres agreden a su pareja?

La violencia doméstica es uno de los temas que aquejan a millones de mujeres en todo el mundo, pero los hombres también sufren de este flagelo.
Aunque las estadísticas de las mujeres que les pegan a los hombres es alta se estima que no es la cifra correcta ya que muchos de los hombres no son capaces de denunciar la violencia doméstica.

Esto ocurre por vergüenza, por el tema de hombría y las burlas a las cuales son sometidos muchos de los hombres que se atreven a denunciar.

Pero te has preguntado ¿qué lleva a una mujer a que agreda a su pareja? Según los especialistas, muchas de las mujeres se victimizan en la relación y lo utilizan para poder agredir a su pareja.

Muchas de estas relaciones se han vuelto dependientes a la violencia y es algo que se debe acabar porque no termina bien. En los casos más extremos algunas mujeres han asesinado a su pareja luego de varios años de violencia doméstica.

Por último, hay que tener en cuenta que no podemos ser parte de la violencia doméstica y que siempre debemos denunciar y acudir a un psicólogo.

Interlatin.com

miércoles, 7 de octubre de 2015

Por qué las mujeres casi nunca dan el primer paso

¿Te has preguntado aluna vez por qué las mujeres no suelen animarse a dar el primer paso para conocer a un chico? Aquí intentaremos explicarlo.
Una chica de mediana edad a la que llamaremos 'Anabel' entra en que un supuesto bar. Es lunes por la tarde y hay tanta gente que tiene que apretujarse en la barra junto a otros clientes, la mayoría acompañados. De repente, capta por el rabillo del ojo a un hombre bastante atractivo, a tres estudiantes y una señora con gafas de distancia. El hombre, como ella, está muy concentrado en su teléfono –tampoco tiene compañía–. Imaginemos que Anabel está soltera. Imaginemos también que hace mucho tiempo que no tiene una cita y que, además, se acaba de enterar de que aquel compañero del trabajo de quien estaba “secretamente” enamorada es gay. ¿Qué hará Ana? ¿Qué haría usted si fuera ella? ¿Abrirse paso entre la multitud hasta llegar al guapo cliente e intentar iniciar una conversación? ¿Pedirle al camarero de axilas empapadas y cara de pocos amigos que le entregue una nota escrita en una servilleta aceitosa? O gritar directamente de una punta a otra del bar: “¿VI-E-NES MU-CHO POR A-QUÍ?”.

Lo más habitual es que Anabel no se atreva a dar el primer paso, o lo dé solo a medias, y ponga en práctica una de las tácticas de ligoteo pasivo que las mujeres dominan a la perfección. A saber: la mirada de las mil millas, que es, en el fondo, un ejercicio de natación sincronizada en seco donde ella intenta hacer contacto visual sin que se note demasiado, apartando y devolviendo la mirada (las más atrevidas incluyen sonrisas, que todavía los confunden más. "¿Me mira a mí o través de mí?").

Las mujeres que piden directamente una cita o se muestran disponibles no tienen tanto éxito con los hombres como las que van de duras y misteriosas

Pasado medio siglo de la época de revolución sexual, seguimos comportándonos como dios manda, o como esperan nuestras madres y abuelas, a menos que las primeras vivieran en una comuna hippie. Y es que las mujeres no suelen tomar la iniciativa para pedir una cita, un teléfono o una sesión de sexo sin compromiso ni flores, o al menos esto aseguran Ellen Fein y Sherrie Scheneider. Ambas autoras publicaron en 1995 'The Rules', un ensayo sobre los rituales y normas implícitas de seducción entre hombres y mujeres y que 20 años más tarde, proclaman, siguen funcionando casi de la misma manera. “Las mujeres que piden directamente una cita a un hombre o se muestran abiertamente disponibles no tienen éxito; mientras que aquellas que hacen las duras y misteriosas son las que se llevan al chico”, afirman las autoras, que en 2013 volvieron a publicar otro libro cuyo título es una declaración de intenciones para el cambio generacional: 'Not your mother's rules' (No son las reglas de tu madre).

Factores psicológicos

Hay quien retrocede a la época de las cavernas buscando una explicación a un comportamiento social tan estereotipado. "Ellos son los cazadores y ellas… 'las presas'", dirá el experto, porque en realidad la función de las mujeres como cuidadoras del hogar y la familia no las convierte en un bisonte a tiro de flecha. Las investigaciones recientes sobre los factores que afectan a quién toma la iniciativa al comienzo de una relación sugieren que no es únicamente una cuestión biológica, sino sobre todo psicológica, vinculada a la perpetuación de modelos y relaciones de poder a través de la educación.

En este sentido, los investigadores de la Universidad de Columbia y Waterloo Justin Cavallo y Jennifer MacGregor decidieron comprobar si era posible cambiar las reglas del juego manipulando la sensación de control de una mujer cuando inicia una relación. Estudiaron el comportamiento de 92 estudiantes universitarios y lo que averiguaron es que cuanto más control una mujer siente sobre cómo y cuándo iniciar una relación, más se esfuerza por conseguirla. Las personas, asimismo, que suelen dar el primer paso en el amor, lo hacen en otros aspectos de su vida también.

Volvamos a nuestra protagonista, Anabel, de quien sabemos que empleará el contacto visual para captar la atención de su hombre. Si transcurre algún tiempo sin conseguirlo, tal vez investigue si él tiene perfil en alguna página o app de citas. ¡Sí, ahí, está! Entonces hará 'match' sin pensarlo un segundo. En años recientes han surgido numerosas aplicaciones móviles y webs online que devuelven a las mujeres el control del flirteo, como la norteamericana Bumble o la española Adoptauntio.com, donde los hombres están expuestos en escaparates que ellas pueden “comprar” por catálogo.

Sea como sea, tendrá que pasar algún tiempo para que las mujeres abandonen 'la mirada de las mil millas' para recorrerlas.

Fuente: El confidencial

Entre las mujeres se habla más de sexo que entre los varones

Especialistas dicen que las mujeres comparten dudas y frustraciones, mientras que los hombres, la anécdota
Cuando Florencia empezó a salir con Joaquín les contó a sus amigas algunas intimidades de él que no lo favorecían. El problema fue que, contra todo pronóstico, la relación prosperó y se convirtió en algo serio. Terminaron casados. Florencia se rió con las cargadas que recibió. Pero expuso una lista de virtudes, en el mismo terreno, que dejaron bien parado a su marido. Seguramente se arrepintió de aquella primera confesión. Pero en el grupo ya habían pasado otras situaciones similares: cada vez es más común que entre amigas se cuenten asuntos sexuales.

“El sexo está mucho más expuesto entre las mujeres de lo que estaba antes, cuando era un tema prohibido. Y esto se ve en varias generaciones, no solo en las más jóvenes. En las reuniones de amigas donde épocas atrás predominaba el tema hijos y nietos ahora se habla de la falta de deseo, por ejemplo”, dice el sexólogo León Gindin, profesor de sexualidad y salud de la Universidad Abierta Interamericana.

La sexóloga Susana Machado García señala que a diferencia de los hombres, que suelen contar “las ganadas”, entre las mujeres, generalmente, sucede al revés: existe una tendencia a compartir con amigas “las perdidas”. Es decir, cuando aparecen frustraciones, falta deseo o aburrimiento.

“Si las cosas van bien se muestran más alegres, sonrientes y a lo sumo pueden confirmar las sospechas de buen sexo. En cambio, cuando algún aspecto de la intimidad empieza a hacerles ruido lo comparten”, dice la sexóloga, y diferencia: “Los hombres son más de contar la anécdota para vanagloriarse entre amigos. Pasa como con los pescadores: siempre sacaron el pez más grande. Y muchas veces esto genera frustraciones en los que escuchan”.

La sexóloga Sandra Lustgarten coincide en este sentido: “Con frecuencia, cuando entre grupos de hombres se habla de sexo lo que se busca es mostrar la virilidad. Hay un machismo escondido”.

Sin embargo, la especialista plantea que cuando ellos tienen algún problema ligado a la sexualidad les cuesta más hablar o compartirlo con su grupo de amigos. “Dejan pasar bastante tiempo y si el asunto persiste consultan a un especialista”, comenta y dice que a las mujeres, contrariamente a lo que les ocurre a los varones , suele resultarles más sencillo hablar con sus amigas antes que consultar a un profesional.

En cuanto a quiénes piensan más en sexo, según el género, una encuesta realizada por la Universidad Estatal de Ohio (EE.UU) realizó un estudio sobre una base de 300 personas (hombres y mujeres de 18 a 25 años) y concluyeron que la mayoría de los hombres tiene 19 pensamientos sexuales al día y las mujeres 10.

Sin embargo, las que mostraron mayor preocupación al “qué dirán” reportaron menos pensamientos sexuales. Mientras que otras reportaron 140 pensamientos eróticos en un período de 14 horas.

Según el estudio, un hombre puede llegar a tener 388 pensamientos sexuales en el lapso de 24 horas. Muchos piensan en sexo casi igual de lo que piensan en comida.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Cinco razones por las que las mujeres prefieren seguir solteras

Muchas mujeres prefieren seguir solteras antes de estar con una persona que las prive de sus libertades o independencias y por esto se resisten al compromiso
Hace algunos años atrás las mujeres se casaban entre los 20 y 39 años, pero hoy en día es muy normal ver a una mujer de 35 aún soltera y sin intenciones de casarse.

Esto pasa porque las mujeres han tomado conciencia frente a la toma de decisiones y han decidido poner por encima sus propios intereses y libertades.

En la actualidad la presión social ya no influye en el estado civil tanto de un hombre como de una mujer, por el contrario si influye en las decisiones laborales o de estudio. Por esto, te mostramos cinco razones por las que una mujer prefiere seguir soltera.

1. La independencia

En el pasado para que una mujer pudiera salir de la casa de sus padres casándose, pero en la actualidad las mujeres tienen el poder adquisitivo para decidir en qué momento quieren vivir solas y disfrutar de una plena libertad.

2. Metas a proyectar

Las mujeres hemos decidido que cuando establecemos una relación seria debe ser con una persona que tenga metas y objetivos. Sin importar que tan diferentes sean lo importante es que tenga establecida una meta para su futuro.

3. La profesión

Algunos estudios han demostrado que las mujeres que estudiamos una carrera universitaria tendemos a ampliar nuestras expectativas de vida, por lo que no permitimos que el matrimonio sea parte de nuestro planes.

4. La diversión

Las mujeres tienen claro que no necesitan a un hombre para divertirse o hacer cosas que le guste. Es por esto que prefieren hacer sus actividades de ocio solas o acompañadas de sus amigas y mascotas.

5. Poder económico

Cuando las mujeres deciden estudiar alguna carrera lo hacen de cierta parte para poder tener mejores oportunidades laborales y con ello poder cubrir sus necesidades económicas sin necesidad de acudir a un matrimonio.

Interlatin.com

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Sueños eróticos, ¿Qué significan?

Mientras muchas fantasías sexuales nocturnas son un regalo para los sentidos (tú y Brad Pitt en un paraíso caribeño como uno de tus sueños eróticos, por ejemplo), otros -como ponerle los cuernos a tu novio o practicar sexo sin protección- adquieren tintes de pesadilla. Normal. De hecho, un reciente estudio de la universidad canadiense de Montreal demostró que las mujeres tienen ahora más fantasías sexuales que nunca.
Más datos: según el autor del estudio, Antonio Zadra, profesor adjunto del departamento de Psicología, mientras las mujeres tienden a fantasear con estrellas de cine, de rock, políticos, o amantes pasados o presentes, los hombres “prefieren” imaginarse a sí mismos haciendo el amor con múltiples parejas, en público o en lugares desconocidos.

Pero aquí entra la parte curiosa del asunto: normalmente, estas ensoñaciones no tienen nada que ver con el sexo, son simplemente un símbolo que elige tu cerebro. Así que no los interpretes al pie de la letra. “Hay que dejar de preocuparse por las cosas que se sueñan y no temer a los contenidos del subconsciente”, señala la sexóloga Pilar Cristóbal.

Según la experta, “cuando una persona está teniendo una experiencia sexual interesante y se va a dormir con esa excitación, su cerebro, que guarda imágenes de todo tipo en la memoria, le genera un sueño erótico para satisfacer su deseo”. Descubre cómo pueden ayudarte estas experiencias a interpretar la realidad.

Mujer contra mujer

Si eres hetero y tienes tus más y tus menos con otra chica en un sueño, no significa que albergues dudas sobre tu orientación sexual. A menudo, ¿qué significan tus sueños eróticos más extraños? no es más que reflejo de la amistad. Tener una relación cercana con una mujer puede traducirse en una vinculación física durante la noche. “Muchos sueños están relacionados con la conexión -explica la terapeuta Marián Hernando-.

Así que después de mantener una buena conversación con una amiga o conocida podrías “imaginar” un contacto más íntimo”.

Para Pilar Cristóbal, autora de libros como Controlar las emociones, El sexo contado con sencillez y Prácticas poco usuales del sexo, es absolutamente normal tener sueños eróticos con las cosas más raras de este mundo sin que ello suponga ningún tipo de desviación y, por suerte, cuando estamos dormidos, no controlamos lo que sucede en los sueños eróticos.

No hay que preocuparse por lo que llega a tu mente ni tener miedo a los contenidos de tu inconsciente. En el fondo, todos los seres humanos nacemos bisexuales (más información en nuestro Test), lo que ocurre es que es más cómodo ser homo o hetero que andar moviéndose de un lado al otro de las orientaciones impuestas culturalmente?.

Infidelidades
La ansiedad y la vergüenza que sientes cuando eres infiel a tu chico en un sueño reflejan la culpa en la vida real. Quizás le hayas engañado o simplemente traspasado la línea del buen comportamiento (como ligar con otro o al menos intentarlo).

Por otro lado, si tu chico es quien te traiciona a ti en tus sueños, significa que te sientes insegura con vuestra relación de pareja. “Si acabas de conocer, puede que no estés convencida de su nivel de compromiso -dice Marián Hernando-. Y si llevas mucho tiempo juntos, tal vez esas imágenes acudan a tu mente cuando él centre su atención en otro aspecto, como por ejemplo un nuevo trabajo o hobby.” ¿Y qué pasa con esas historias protagonizadas por gente “extraña”, como el presentador Ángel Martín, tu jefe desagradable o la vecina de al lado?

¿Por qué tendrías un sueño no apto para menores con alguien que ni te va ni te viene? “Puede que físicamente no los desees, pero anhelas algo que ellos tienen”, dice Hernando. Tal vez quieras promocionarte o ser más simpática y dicharachera. Tener sexo con esa persona muestra que te sumas a sus logros. Las buenas noticias son que estos sueños surgen cuando reúnes las condiciones para lograr el objetivo propuesto.

Objeto sexual

Un sueño erótico en el que estás obligada a hacer algo (por ejemplo, una felación) implica cierta sumisión. Te preocupa que, si resistes, pierdas algo importante. Piénsalo; quizás nunca te enfrentas a tu chico durante una discusión por temor a sus salidas de tono.

Las violaciones son más alarmantes. Pero si jamás has pasado por algo así, su significado no tiene por qué preocuparte. “Ocurre cuando tienes química con un hombre pero todavía no has estado con él”, dice Marián Hernando. Así que, tranquila, y que no te quite el sueño.

Símbolos eróticos

Algunos elementos aparentemente inofensivos tienen una interpretación, como mínimo, curiosa:

Volar: Moverte libremente por el aire refleja la sensación asociada al clímax, por lo que no es raro que esa sensación aparezca en tu mente después de un orgasmo.

Subirte en un ascensor arriba y abajo sin llegar nunca a tu destino: Tienes una ansiedad que no puedes satisfacer. Esto ocurre, por ejemplo, cuando estás empezando a salir con un chico pero aún no te has acostado con él.

Una serpiente deslizándose por tu cama o enrollándose en ti: Un encuentro con esta criatura fálica y peligrosa puede significar que quieres estar con alguien, pero te preocupa perder el control.

Fuente: Cosmohispano