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miércoles, 20 de mayo de 2015

"Carol", la tórrida historia de amor entre dos mujeres

Una historia de amor entre dos mujeres en los años 50, con la siempre sublime Cate Blanchett, en "Carol" de Todd Haynes, entró como un soplo de aire fresco al Festival de Cannes, con opciones a premio.
Carol Aird (Blanchett), una burguesa casada con un banquero en el Nueva York de los años de posguerra, atrapada en un matrimonio infeliz, encuentra un día a una vendedora, Therese Belivet (Rooney Mara) en unos grandes almacenes y surge el flechazo.

Carol ya había tenido algún flirteo más o menos efímero con una amiga de la infancia para tratar de evadirse de su asfixiante jaula dorada, pero para Therese, una joven veinteañera a quien le gusta la fotografía pero incapaz de saber lo que realmente quiere hacer de su vida e insatisfecha con su convencional novio y una existencia anodina, esta relación le abre un nuevo mundo.

Adaptada de la segunda novela homónima y autobiográfica de Patricia Highsmith, publicada en 1952 con el seudónimo de Claire Morgan, "Carol es una historia de amor inesperada entre dos mujeres de edad y clases sociales diferentes", cuenta el director Todd Haynes, que ya trabajó con la actriz australiana, en "I'm not there" una película sobre la vida de Bob Dylan.

Las dos mujeres se topan rápido con el convencionalismo reinante en una sociedad recién salida de la II Guerra Mundial, que no permite salirse del redil, y más en la sociedad en la que vive la distinguida y siempre elegante Carol, en proceso de divorcio de su rico marido, Harge (Kyle Chandler).

Considerada como una enferma, Carol, acusada de "inmoralidad", lo que supone la pérdida de la custodia de su hija, acepta someterse a una "cura" de su homosexualidad con un especialista y deja de ver a su joven amante por un tiempo, antes de decidir que prefiere vivir su vida.

El desafío de interpretar un papel de una novela de Highsmith es que es muy "tan misterioso y ambiguo", dijo Cate Blanchett en la conferencia de prensa que siguió la proyección del filme.

El personaje de "Carol es un producto de la imaginación de Therese", pero la fina pluma de la guionista, Phyllis Nagy, "inventó todo un mundo para Carol", convirtiendo su papel en un "regalo", admitió la actriz australiana, una de las más solidas aspirantes a llevarse el próximo 24 de mayo uno de los pocos premios que le faltan en su ya abultado palmarés, en el que que destacan dos oscars por "Blue Jasmine" y "El Aviador".

Tiempos muy conservadores

La actriz australiana, madre de cuatro hijos (a la más pequeña la acaba de adoptar), aseguró que la escena erótica que protagoniza con su joven amante "fue como cualquier otra" y no fue ni más ni menos difícil que con un hombre.

Tampoco lo fue para Rooney Mara, que ha trabajado en películas como la adaptación estadounidense de "Millenium: los hombres que no amaban a las mujeres", "Los amantes de Texas" "La red social". "Me desnudo a menudo, por lo que no me causó ningún problema", admitió en medio de las risas.

Al ser preguntados sobre la evolución de la sociedad, Cate Blanchett, que llevaba un vestido negro por debajo de la rodilla de transparencias y una chaqueta de cuero similar y su rubia melena suelta, ligeramente maquillada y prácticamente sin joyas, recordó que todavía hay 78 países en los que la homosexualidad es ilegal y en siete de ellos se aplica la pena de muerte para los homosexuales.

"Seguimos viviendo tiempos muy conservadores y si crees que no es así estás muy loco", apostilló.

Para Blanchett, "lo interesante de interpretar un papel como Carol es que la sexualidad es un asunto privado", y no como ahora, que "parece si eres homosexual, tienes que hablar de ello todo el tiempo", agregó la actriz, que en las última semana protagonizó un pequeño revuelo al asegurar en una entrevista que había tenido "numerosas" relaciones con mujeres, aunque en Cannes precisó que si la pregunta es "si he mantenido relaciones sexuales, la respuesta es no".

Haynes, el único representante del cine estadounidense este año en Cannes junto con Gus van Sant ("El paraíso de los sueños), no volvía a la 'riviera' francesa desde hace 17 años, cuando aspiró a la Palma de Oro con su película "Velvet Goldmine", en la que describía los transgresores años 70.

jueves, 23 de abril de 2015

Escalofriante relato de mujer que fue torturada por su expareja

FAJARDO - Con cierta timidez, la mujer de blusa roja y cabello corto se acomodó en la silla frente a la cámara que transmitió su imagen a través de dos monitores ubicados en la sala 205 del Tribunal de Fajardo.
Mordió sus labios nerviosamente por unos segundos, pero cuando la fiscal Marieli Rosario Figueroa inició su turno de preguntas, testificó en detalle sobre el horrendo patrón de maltrato físico y psicológico que sufrió a manos de su expareja Miguel Córdova Villodas.

Su testimonio forma parte de la vista preliminar que se sigue contra Córdova Villodas, primera persona acusada por un cargo de esclavitud o servidumbre involuntaria, además de siete cargos por restricción a la libertad, 10 por maltrato psicológico, 14 por violación a la Ley de Armas, una por maltrato agravado en la modalidad de lesión mutilante y tres por maltrato mediante amenaza.

Bajo el sistema de circuito cerrado, la mujer de 34 años declaró que desde el inicio de la relación, que duró un año y seis meses, el hombre exhibió un comportamiento posesivo, que la llevó a dejar su trabajo de oficinista en el Departamento de Hacienda.

Con palabras sencillas y en ocasiones sollozando, describió un patrón de maltrato que contempló limitar sus salidas de la casa, mutilar su cuerpo y agredirla físicamente con medias llenas de jabones, palos de escobas y cables eléctricos, por un periodo que se extendió de abril del 2012 hasta enero del 2014.

Contó que el primer incidente donde su expareja la agredió con la media de jabones ocurrió entre abril y junio de 2012 cuando vivían en Fajardo Gardens.

Relató que, a eso de las 2:00 a.m., el hombre le indicó que iban a salir y que llegaron a un lugar donde había una cuesta.

"Me pidió que me bajara y me puso recostada contra el carro y empezó a golpearme con la media en la parte baja de la espalda... Simplemente me gritaba y me decía que me iba a dejar paralítica", apuntó, mientras la jueza Ada López Santiago tomaba nota.

"Porque tenía miedo de que me hiciera algo más y porque me había dicho que iba a matar a mis hijos uno a uno frente a mí", agregó sobre la razón para no presentar resistencia al maltrato.

Afirmó que el hombre la golpeó con los jabones en múltiples ocasiones, pero que en un incidente en específico, cuando vivían en la casa en Ceiba, trató de repeler el golpe con el brazo izquierdo recibiendo una lesión tan seria que el hueso de la muñeca se le brotó.

"Me empezó a doler el brazo, no podía ni coger ni un plato", señaló al tiempo que mostró el brazo donde se observaba la protuberancia en la muñeca.

En otras ocasiones, cuando estaban en la alcoba, el hombre la instruía a que se pusiera boca abajo y que mordiera la almohada mientras la golpeaba con un cable eléctrico o el palo de una escoba, hasta que se lo rompía en la espalda.

Señaló también que luego de sostener relaciones sexuales con el hombre, éste la pateaba y la escupía. Narró que también le profería insultos verbales luego de los encuentros sexuales.
Narró que, en una ocasión, el imputado, bajo amenaza, la obligó a masturbarse y le tomó fotografías y un vídeo con su teléfono celular.

"Me dijo que me quitara la ropa. Me dijo que me iba a sacar fotos y un vídeo por su seguridad. Que lo iba a mantener en un email y que un amigo tendría la contraseña", apuntó la mujer, cuyo nombre no se divulga por tratarse de un caso de violencia de género.

La mujer explicó que su victimario insistía en saber la identidad y la cantidad de hombres con los que había sostenido relaciones sexuales en el pasado y, como pensaba que ella le mentía al responder esa pregunta, la agredía continuamente.

Como parte de su testimonio, señaló que tenía un celular bloqueado que solo le permitía comunicarse con Córdova Villodas y que durante el día le mandaba textos informándole sus movimientos en la casa.

"Me decía que no saliera del cuarto porque había algo que había hecho y él iba a saber si había salido", apuntó sobre su razón para no abandonar el cuarto sin autorización.

Además, contó que una ocasión su expareja la amenazó con quemarle los senos “para que no estés con nadie más". Posteriormente llegó a la casa con una antorcha de queroseno y una espátula de metal de bizcocho.

"Me sentí triste y empecé a llorar porque sabía que iba a hacer lo que me había dicho, que me iba a quemar", indicó llorando.

Entonces la mujer contó que unas siete ocasiones en que el hombre la despertó a las 2:00 a.m. y le pidió que se pusiera calzado deportivo para ir al Yunque. Una vez en el lugar, Córdova Villodas estacionaba el vehículo cerca de una cascada. Según la mujer, su expareja la amarraba con una soga al asiento de pasajero y luego el hombre procedía a calentar la espátula con la antorcha, con la que le llegó a quemar la nalga izquierda y los senos. Después le quemó los muslos y en dos ocasiones la quemó en su área genital.

Cuando la mujer identificó las fotos que le tomó la Policía cuando escapó el 31 de enero de 2014 y las mostró a la jueza, se podían observar las cicatrices y mutilaciones en su cuerpo.

También indicó cómo en una ocasión comió una cuchara con excreta porque el hombre, de 36 años, se molestó por unos mensajes que había recibido a una cuenta de correo electrónico.

Señaló que nunca recibió asistencia médica para las lesiones que recibió, pero que el hombre le compró una muñequera cuando le lastimó la mano y crema luego de causarle las quemaduras en el cuerpo. Dijo que, pese a todo el maltrato al que la sometía a ella, el hombre trataba bien a sus hijos.

Finalmente, la mujer decidió abandonar la relación el 31 de enero de 2014 porque ese día el imputado, antes de salir a dejar los hijos de ella con su padre, le dijo que estaba aborrecido y que cuando regresara atendería la situación.

Contó que salió de la casa por el hueco del aire acondicionado porque no tenía llaves de las puertas y rejas. Caminó por el monte hasta que, eventualmente, una mujer la ayudó y llamó a la Policía.

En el salón de sesiones, Córdova Villodas clavó sus ojos en el monitor. Durante la mañana, lució serio e inexpresivo. Pero en la tarde, su rostro se veía medio rojizo y en la mano aguantó una bomba de esas que se usan para personas con asma.

El acusado cometió los actos que se le imputan mientras cumplía una probatoria por otro caso de violencia de género.

Entretanto, en el contrainterrogatorio, la abogada Nélida Negrón Cruz, de la Sociedad para la Asistencia Legal, quien comparte labores con el licenciado Arcelio Maldonado Avilés, siguió una línea de preguntas para tratar de establecer que la mujer, que trabajó 12 años en Hacienda, consintió a la relación de maltrato porque le gustaba el dolor.

También insistió en que la mujer, supuestamente, tuvo múltiples ocasiones para escapar al supuesto maltrato, pero que no lo hizo. Mencionó las veces en que manejó el carro sola con sus tres hijos y una ocasión en que la arrestaron por una situación con la pensión alimentaria y el imputado prestó la fianza.

La vista continúa el próximo 14 de abril. Ese día debe concluir el contrainterrogatorio. También declarará un perito en quemaduras.

miércoles, 22 de abril de 2015

Casos reales: Mi novio me ha pedido un tiempo

Recibimos este caso en nuestro correo. A ver que opinan !

Hola buenas, recurro a esto porque no tengo a quien acudir y estoy desesperada. Resulta que llevo dos años y medio de una relación buenísima con mi novio, hemos sido super felices, super enamorados y hemos echo millones de cosas juntos.... 

He sentido cosas junto a el que ni siquiera pensé que existirían, los dos somos jóvenes, tenemos 22 años pero yo tengo las ideas muy claras, estoy enamorada de el y quiero que el sea siempre mi chico.
El problema es que llevamos un par de meses o 3 de peleas constantes, muchas por mi culpa, otras no, pero eso ha llevado a que pasemos horas y horas hablando de nosotros, de que tenemos que mejorar, de que queremos estar juntos.....

Pero hace justo una semana tuvimos una discusión totalmente absurda pero que para el fue la gota que colmo el vaso. Me dijo que estaba muy agobiado, que sentía que no podía hacer ningún plan sin mi y que yo me mosqueara, que estaba desilusionado y apático conmigo, y que no podía estar así de momento. 

Que me quiere mucho, que no se ha desenamorado de mi pero que necesita un tiempo para volver a estar bien y entonces estaremos bien nosotros. 
Estuve llamándolo, llorando, persiguiéndole, y lleva 5 días sin saber absolutamente nada de mi, pero ya empiezo a pensar que todo es mentira, que me ha dicho eso porque no se atreve a decirme la verdad (que no me quiere ya), que se ha liado con otra de la cual yo tenia mucha sospecha....

O si pensar que debo confiar en el y darle el tiempo que me ha pedido, pero es que cada vez que pienso eso automaticamente me digo: te estas engañando, esto se ha acabado. 
No puedo estudiar, no puedo dormir, y vivo constantemente con un ataque de nervios.  

Estoy muy muy desesperada y conteniendome las ganas de llamarlo para decirle que deje de reirse de mi y que no me vuelva a mirar a la cara en su vida.
Que puedo hacer????

Que respuesta le dan a esta chica?

Respuesta (consultorio psicológico)

El tiempo es un factor importante en las relaciones personales, un factor que muestra que los ritmos de uno no se adaptan a la perfección a los ritmos de otro. Así ocurre por ejemplo, cuando tu novia te dice que necesita tomarse un tiempo en el que ambos estéis distanciados. Existen hombres que ante esta petición, en lugar de respetar el espacio de su pareja, tienden a invadirlo al caer en la insistencia. En ese caso, la otra persona se cierra todavía más ante la idea de una posible reconciliación ya que no ha podido tener ese tiempo que buscaba para pensar, reflexionar e incluso, para echar de menos. ¿Qué hacer cuando tu pareja te pide un tiempo?

Respeta ese tiempo y su espacio

Un paso importante es que te centres en ti mismo y continúes con tu vida. Sin duda, te costará un esfuerzo importante no mantener el contacto con tu pareja. Para lograrlo, puedes centrarte en ocupaciones inmediatas y en objetivos a corto plazo. Por otra parte, es muy recomendable contar con un amigo cercano con quien poder hablar tranquilamente sobre los miedos, dudas e inseguridades que pueden producir cierto grado de impaciencia y desesperanza.

Escucha de una forma abierta los motivos de tu pareja y no hagas segundas interpretaciones. Por ejemplo, no asocies esta medida con la ruptura definitiva porque puede que no sea así.