miércoles, 5 de julio de 2017

Mamás vengadoras: Varias mujeres apalean a un presunto pederasta violador

Se cree que el castigo fue grabado en la India, donde las violaciones son uno de los grandes problemas nacionales.


liveleak.com / @ThisIsButter

Un espeluznante video en el que un grupo de mujeres propina una paliza a un hombre acusado de agredir sexualmente a un menor de edad se ha viralizado en la Red: ya ha sido visto casi 48.000 veces en algo más de 15 horas.

En ese documento gráfico, que parece que se grabó en India, se observa a un hombre con las manos atadas detrás de la espalda al que arrastran por el suelo con una cuerda, mientras tres mujeres le apalean por turnos. La víctima sufre esa golpiza ante una multitud de mujeres y niños y opone poca resistencia.

En ese país asiático se denuncian decenas de miles de asaltos sexuales cada año, mientras que se registraron alrededor de 14.000 violaciones de menores en 2014, informa 'The Daily Mail'. Sin embargo, se desconocen los detalles del presunto crimen cometido por el varon torturado.


Aqui el video:

Niñas y mujeres se prostituyen en Kenia a cambio de comida

Como consecuencia de la sequía, niñas de 12 años se trasladaron de las zonas rurales a las urbanas para prostituirseNiñas y mujeres se prostituyen en Kenia a cambio de comida

NAIROBI – Niñas y mujeres del condado de Turkana, en el norte de Kenia, son explotadas sexualmente a cambio de alimento debido a la sequía, lo que ha dado lugar a un aumento de la violencia de género, denunció el Comité Internacional de Rescate (IRC).

Los matrimonios tempranos y forzosos han aumentado y mujeres y niñas participan en el llamado “sexo transaccional”, en este caso a cambio de comida, como consecuencia directa de la inseguridad alimentaria, indicó la ONG al anunciar los resultados de la investigación que llevó a cabo en la zona en febrero pasado.

Como consecuencia de la sequía, niñas de 12 años se trasladaron de las zonas rurales a las urbanas para prostituirse, en su mayoría en clubes nocturnos donde reciben unos 50 chelines (medio dólar o 35 céntimos de euro al cambio) a cambio de sexo.

Muchas de estas niñas dijeron a IRC que tienen a su cargo hermanos e incluso hijos, que dependen de ellas para comer.

“La actual sequía ha llevado a una escasez de alimentos y al aumento de mujeres y niñas que necesitan apoyo, ahora más que nunca”, dijo el director del IRC en Kenia, Conor Philips, en un comunicado.

El IRC denunció, como consecuencia, un aumento de la violencia sexual y puso como ejemplo el caso de una niña de 6 años en Lodwar, en el oeste del lago Turkana, que fue violada y severamente golpeada por el hombre que la acogía a ella y a su familia.

Al menos 2,6 millones de kenianos padecen la inseguridad alimentaria debido a la sequía que ha causado pérdida de ganado, aumento de la malnutrición y enfermedades infecciosas, así como un incremento del precio de los alimentos hasta de cinco veces mayor.

El IRC se quejó de la falta de financiación de sus programas para apoyar a esta población vulnerable.


En 2016, los donantes recortaron fondos con los que atendían casos de violencia de género, apoyo psicosocial, mentoría a niñas adolescentes, capacitación laboral para mujeres y niñas, educación y sensibilización.

“El cierre de los programas de IRC es una tragedia para una población extremadamente vulnerable, los donantes deben restablecer la financiación ahora para apoyar a las niñas a salir de la explotación sexual y tener una forma más segura de alimentarse a sí mismas y a sus familias”, pidió Philips.

El IRC, que fue fundado en 1933 a petición del científico Albert Einstein para ayudar para las víctimas del nazismo en Alemania, opera en 42 países para ayudar a personas afectadas por las guerras, conflictos civiles u opresión.

En Japón cada vez más hombres dejan a sus mujeres por muñecas de silicona

Unas 2.000 “rabu duru” son vendidas cada año en el archipiélago nipón, según los profesionales del sector

Extraña moda en Japón: los hombres dejan a sus mujeres por muñecas de silicona

Cuando la llama del amor se apagó definitivamente entre él y su esposa, Masayuki Ozaki tomó una insólita decisión para llenar su vacío. Compró una muñeca en silicona que se convirtió, asegura, en el amor de su vida.

Mayu, según recoge Infobae, de tamaño natural y con un aspecto muy realista a pesar de su mirada vacía, comparte su cama en la casa familiar de Tokio, donde también viven su mujer y su hija adolescente.

Extraña moda en Japón: los hombres dejan a sus mujeres por muñecas de silicona

Después de que mi mujer diera a luz, dejamos de hacer el amor y sentí una profunda soledad, cuenta a la AFP este fisioterapeuta de 45 años.

Leí un artículo en una revista sobre el tema de estas muñecas y fui a ver una exposición. Fue un flechazo, suspira Ozaki, que pasea a Mayu en silla de ruedas, le pone pelucas, la viste y le regala joyas.