miércoles, 25 de enero de 2017

Las mujeres saudíes que temen regresar a casa

(CNN) - "Esto es todo", dijo Arwa mientras se sentaba en la oficina de inmigración de Estados Unidos en las afueras de Houston, Texas, el mes pasado. Habiendo huido de Arabia Saudí dos años antes, su llamado a las 7:00 a.m. revelaría si su solicitud de asilo había tenido éxito o si se vería obligada a abandonar el país.

Resultado de imagen para Las mujeres saudíes que temen regresar a casa

"Lo que realmente quiero es vivir normalmente sin miedo y no tener que fingir ser otra persona. Eso es todo lo que quiero", dijo Arwa a CNN en vísperas de su llamado. "Lo que realmente me asusta es que, de no recibir este asilo, me tendría que devolver y moriría joven. Perdería todo lo que intentaba construir. Simplemente fracasaría".

Arwa vino inicialmente a los Estados Unidos como estudiante antes de volver a Arabia Saudí para trabajar por varios años. Allí ella dice que sus padres comenzaron a ponérsele en su contra cuando comenzó a cuestionar las restricciones impuestas a las mujeres en la sociedad saudí.

Sus frustraciones crecieron hasta el punto de que una noche se escapó de su casa familiar y se dispuso a viajar a través de la frontera a Bahrein, donde abordó un vuelo para comenzar su viaje a Estados Unidos.

El dejar su hogar y su país estaba en contra de los deseos de su padre, quien también es su tutor legal, y el hacer cualquiera de los dos cosas acarrea la cárcel.

Toda mujer en Arabia Saudí, independientemente de su edad, tiene un tutor legal masculino, a menudo un padre, un hermano o un hijo. Los guardianes tienen el poder de tomar una serie de decisiones críticas en nombre de la mujer. Las mujeres necesitan obtener su permiso para viajar al extranjero, casarse y a veces para trabajar o acceder a la atención médica.

Danah, otra mujer saudí que habló con CNN, vino a Estados Unidos para estudiar y dice que teme regresar a casa. "Las mujeres en mi país están sufriendo", asegura.

El sistema de tutela es "el impedimento más importante para hacer realidad los derechos de las mujeres en el país", dijo la ONG Human Rights Watch en un informe publicado en julio.

El informe ayudó a inspirar una campaña de redes sociales entre las mujeres saudíes que pedían el fin del sistema.

A lo largo del verano, las mujeres saudíes comenzaron a tuitear, detallando las injusticias del sistema de tutela, arriesgándose, al hacerlo, a la ira de sus guardianes y del gobierno.

Se dieron cuenta. En septiembre, la máxima autoridad religiosa del país, el Gran Muftí, describió la campaña de las redes como un "crimen dirigido contra la sociedad saudita y musulmana". Pero no se han detenido.

Abandonar Arabia Saudí

CNN habló anteriormente con cinco mujeres saudíes involucradas en la campaña. Una de ellas, Moudi, ha salido del país y, como Arwa, ha decidido buscar asilo en los Estados Unidos. Moudi recientemente dio inicio a su solicitud de asilo.


Moudi recientemente dejó Arabia Saudí y espera obtener un asilo en Estados Unidos.

No es común que los saudíes busquen asilo en Estados Unidos. Entre el 2011 y el 2005, se presentaron más de 250.000 solicitudes de asilo hacia el país norteamericano, 111 de nacionales saudíes, 29 de las cuales fueron aprobadas, según cifras del Departamento de Justicia.

En el mismo período, Estados Unidos concedió asilo a 30 ciudadanos británicos. Gran Bretaña es otro aliado de Estados Unidos.

Refugiados no convencionales

Arwa, y otras buscadoras de asilo saudíes con quienes habló CNN, no se ajustan al estereotipo general que se piensa cuando se imaginan a un refugiado.
Son muy educadas, bien vestidas, a menudo son capaces de pagar por abogados de inmigración eficaces y pueden darse el lujo de permanecer en hoteles, o con amables amigos.

Los activistas dicen que el número de mujeres que quieren salir de Arabia Saudí y temen por sus vidas no se refleja en la cifra relativamente baja de solicitudes de asilo de Estados Unidos.

"Muchas mujeres simplemente no pueden salir", dijo una activista a CNN. "No tienen los medios y necesitan el permiso de su guardián para salir de su casa o salir del país".

Muhammad Syed, director de Exmusulmanes de Norteamérica, le dijo a CNN que algunas mujeres saudíes que han renunciado al Islam, deciden trasladarse a países vecinos que "otorgan más libertades a los apóstatas".

Tanto Arwa como Moudi dejaron atrás familias relativamente ricas.

"¿De qué sirven los materiales y la riqueza cuando no podemos ser libres?", preguntó una de ellas.

Sus salidas se facilitaron por el hecho de haber estudiado anteriormente en Estados Unidos, donde ambas tienen una pequeña red de apoyo de amigos, y las finanzas necesarias para secretamente tomar la decisión.

Renunciar al Islam

El wahabismo, la interpretación oficial conservadora del Islam en Arabia Saudí, garantiza la ley sharia en el país y ayuda a proteger al sistema de tutores masculinos.

Arwa y Moudi han renunciado al Islam.

Entre los documentos de apoyo presentados como parte de la solicitud de asilo de Arwa se encontraba una copia de un boletín en el que ella y otras dos mujeres fueron declaradas apóstatas.

El breve boletín informativo, que según ella fue distribuido en su área local, detalló cómo ella y otras dos residentes de su ciudad renunciaron al Islam en las redes sociales.

"El castigo por ello puede ser la muerte", recuerda el artículo a sus lectores.

Regresar no es una opción

Arwa afirmó que como ella había renunciado públicamente al Islam, había cuestionado y desafiado el sistema de tutela del país, y había dejado su hogar y el país sin los permisos apropiados de su tutor, no sería seguro regresar.

Le dijo a CNN que temía ser castigada en casa por traer vergüenza a su familia y por no obedecer a su padre, y temía que el Estado la procesara si no se reintegraba al redil del Islam.




Dos años después de que dejara Arabia Saudí, Arwa conduce hacia la oficina de Inmigración en Houston para ver si su solicitud de asilo fue exitosa.

Haciéndose eco de los miedos de Arwa, Kristine Beckerle, que monitorea el sistema de tutela como parte de su trabajo con Human Rights Watch, le dijo a CNN: "Arabia Saudí continúa arrestando, procesando y encarcelando a disidentes, incluyendo a activistas de los derechos de las mujeres, quienes entonces, si son encarceladas, necesitan de un tutor masculino para concordar su liberación".

CNN le preguntó al gobierno saudí si mujeres como Arwa y Moudi, que habían renunciado al Islam y que los habían criticado públicamente, deberían temer de volver al país. No hubo respuesta.

Día de la decisión

Arwa pasó por el proceso de solicitud sin un abogado. En cambio, confió en amigos a quienes ya se les había concedido asilo, leyendo consejos en Internet, y con el apoyo moral de su novio estadounidense.

En la oficina de inmigración de Houston, esperó pacientemente, habiendo llegado unos minutos antes de su cita de las 7:00 a.m.

Escuchó su nombre de parte de un empleado en una cabina. "Su solicitud de asilo en los Estados Unidos de América ha resultado exitosa", le dijo el funcionario.

Aliviada, dejó escapar un profundo suspiro y comenzó a llorar.



El momento en el que Arwa supo que su solicitud había sido exitosa.

Un par de minutos más tarde, después de la firma de algunos formularios y del intercambio de algunos documentos, se le dijo que era libre de irse. Un viaje que comenzó con una escapada nocturna de Arabia Saudí y dos años de ansiedad pareció terminar de una manera simple y repentina.

Al salir, una familia iraquí felicitó a Arwa por su asilo y le preguntó frenéticamente sobre su solicitud, ya que la miraban como un signo de esperanza.

Una vez afuera, llamó a su novio y le dijo que no iba a ir a ninguna parte.

Luego se metió en el auto, se sentó al volante y se alejó.

“Relatos de Una Mujer Borracha 2”. El regreso recargado de Martina y sus historias

Su vida adulta dio un vuelco después de escribir su primer libro: con las ganancias llenó su departamento de tragos y hombrezuelos. Desde entonces, nadie le ha visto ni las pestañas. Hasta este 2017, en el que publicó un nuevo libro, el que viene más recargado, y amenaza con dejar en el olvido a su ópera prima.



Según Martina, en su primer libro se comportó como una señorita, una más bien recatada, respetuosa y elegante. Pero ahora ya agarró confianza, y quiere que sea algo distinto, o, como ella misma dice: "este libro es un piquero con todo a la piscina, pero a la piscina de piscola sosí".

Relatos de una mujer borracha 2 nos da las claves para entender los amores y desamores de Martina, con historias prohibidas, consejos amorosos, reglas amatorias y anécdotas sabrosas. Y, por si fuera poco, incluye los secretos para convertirse en "una mujer borracha y no morir en el intento".

La primera parte de sus historias, ha permanecido un año entre los libros más vendidos, liderando en varias oportunidades el ranking. Con millones de visualizaciones cada semana en las redes sociales, las aventuras y desventuras de Martina Cañas, Relatos de una mujer borracha, se convirtió en un éxito indiscutido, y precedido de este éxito es que ya llegó al as librerías la segunda parte.

"Relatos de una mujer borracha 2. Del amor y otras fiestas" cuenta aquellos secretos y anécdotas que su autora no revela en sus redes sociales, pero que en este nuevo libro narra con el humor irreverente e irónico que la caracteriza y donde nos da las claves para entender los amores y desamores de Martina, con historias prohibidas, consejos amorosos, reglas amatorias y anécdotas sabrosas. Y, aprovechando la llegada del nuevo año, incluye el "Choróscopo 2017", una versión propia del horóscopo, con predicciones realizadas por la propia Martina.

"No hay primero sin segundo. Ojalá que el pirateo nos las pille curás y puedan comprar el original que estará en todas las librerías del país (...) lo escribí con mucho amor y desenfreno".

La autora invita a leer una muestra gratis en IBooks y Google Play.2, donde podrán disfrutar del capítulo 1, titulado "El Amor, El Amor, El Amor...", y que se inicia con una lección: "El verdadero amor sí existe, lo venden en todos los supermercados del país y conviene comprarlo en promo".

¿El mal sexo en casa justifica la infidelidad?

Hay momentos en que la sugerencia es probar afuera para sacarse de encima, ¿las frustraciones sexuales?





Cuando en casa o con la pareja estable hay conflictos, mal humor y problemas para establecer cierta regularidad en la frecuencia sexual, comienzan a disminuir los encuentros sexuales. Pasan semanas, incluso meses, y no hay sexo. Las excusas se vuelven cotidianas, siempre aparece un dolor o la ausencia de deseo, los chicos ocupan el medio de la cama. Tal vez incluso hay sexo, pero no tiene la misma intensidad del principio, hay un desencuentro erótico, no llega el orgasmo, no se disfruta como antes.

Sólo un proveedor, de sexo, ni hablemos

El sentimiento es de no tener intención. En este caso, el novio comienza con cierta ansiedad manifiesta respecto a si hay no hay amor, si hay desgano. Al principio busca a su compañera intentando encontrar la respuesta, luego, con el tiempo, empieza a hastiarse de la situación de rechazo y entiende que solo es abastecedor en esa casa, y padre de los hijos. Es cuando comienza la lucha consigo mismo, preguntándose si a otra mujer le interesaría el sexo con él, prueba sin expectativas, solo para ver cómo es, para probarse a sí mismo y elevar su autoestima.

Mal acabar

Tuvo un mal desempeño esa noche, por cansancio, por estrés, por falta de deseo. Esto deriva en el rechazo por parte de su pareja. Entonces, aparecen las ideas persecutorias acerca de probarse a sí mismo que puede, ¿no padeceré una enfermedad sexual? ¿Impotencia? Y lo primero que viene a la cabeza es buscar a otra, la primera vez es con culpa, pero se auto-convence que solo es para ver qué es lo que le sucede.

La previa de la separación

Este hombre, que es infiel, necesita buscar una excusa para poder terminar con su matrimonio. La vida íntima no es placentera, y ha encontrado que ya no desea dormir con su mujer, y a veces es común que cambie de cuarto porque prefiere dormir solo. En este caso la infidelidad es un salvavidas que le permite salir de la relación: cuando lo descubran, se termina todo.

Esa desesperada búsqueda del clímax

Una mujer tiene un matrimonio de larga data y nunca ha tenido un orgasmo. Las amigas cuentan anécdotas en las que sienten intensos orgasmos, el sexo les produce satisfacción. En general el tercero aparece en forma casual, sin buscarlo, y acepta ser infiel... en la búsqueda del orgasmo.

El tercero en discordia

La mujer que tiene una pareja estable, pero con el cual no disfruta de su sexualidad (en realidad nunca disfrutó, no se llevan bien en la cama por falta de feeling, mala sincronización, etc.). Entonces tiene un amigo como amante, lo lleva a la casa, lo involucra con su familia, lo hace amigo de su marido y, en algunos casos, lo convence de hacer un trío.

La conclusión después de atender diferentes pacientes que han llegado a la consulta preocupados por sus experiencias amorosas, sus fracasos, pérdidas, traiciones y desamores, es que muchos hombres –no todos, claro- suelen tener parejas paralelas durante mucho tiempo y pueden mantener relaciones sexuales con ambas mujeres sin que se note. Arman viajes de negocios, y van con su amante. Esas relaciones se sostienen desde la ilusión, pero cuando pasa el tiempo la amante se cansa de esperar que se cumplan las promesas. Sacando estos casos, y sin importar el género: la transgresión suele ser un incentivo sexual poderoso, el mejor estímulo para revivir el amor dentro de la pareja y quizá el deseo. Siempre lo nuevo despierta los sentidos; el sexo rutinario a veces lleva a frustraciones y los amantes despiertan la libido. Será cuestión de decidir si la sexualidad puede mejorarse con el otro, o si es preferible salir a buscar.